sábado, 23 de agosto de 2014

Mi Pasión por Legião III (Faroeste Caboclo)

Antes de hacer una reseña sobre el tercer disco de la mejor banda de rock de Brasil, Legião Urbana, tengo que hacer una salvedad. El track número 7 del disco necesita una reseña aparte, no solo por su duración (dura 9 minutos y tiene 159 versos sin estribillo. Repito: ¡sin estribillo!). Sino también por las temáticas que aborda y la variedad de sensaciones que de él se desprenden; robos, marginación, transas, amor, desamor, y hasta un duelo con pistolas. Esta última cuestión no es menor ya que es lo que le da sentido al título, Faroeste es una “brasileñización” de Far West, es decir Lejano Oeste. Caboclo es la denominación que se le da en aquel país al mestizo.

La canción fue creada por un amigo de esta casa, Renato Russo en 1979, quien solía interpretarla en su etapa de trovador solista (luego de la disolución de Aborto Elétrico y antes de la fundación de Legião). Recordemos que la banda es de Brasilia, aquella ciudad erigida en la década del 60 en el medio de la nada para ser la Capital del país, y que así como fue planeada y organizada, absorbió gente de diferentes partes de Brasil que luego convivirían, con sus diferencias y su pasado. La historia es un homenaje de Renato Russo a su ciudad y se da en plena dictadura militar, aquella que duró hasta mediados de los ochenta, momento en que la banda sale al ruedo.
Como ya dijimos, fue grabada en el tercer disco de la banda en 1987, “¿Que país é esse?” todavía con el bajista Renato Rocha quien luego de este disco dejaría la banda. El ritmo es una balada que fluctúa entre la bossanova, el reggae y el punk rock. Puede llegar a buscarse como influencia la canción “Hurricane” que Bob Dylan escribió sobre el boxeador acusado falsamente de asesinato, encarcelado durante muchos años por portación de color, y que solía durar también 9 minutos repitiendo apenas unos pocos versos.
Estuve buscando en la web la letra traducida y no la pude conseguir. La letra en su idioma original se consigue fácilmente. 
El año pasado salió una película acerca de esta historia, busqué los subtítulos para ver si había alguna traducción de la canción y tampoco se consiguen en español (parece que nadie se tomó el tiempo para hacerlo aún). La película se entiende perfectamente en portugués, aunque se toman un par de licencias para convertir el tema de 9 minutos en un film de 100, pero al menos respetan la mayor parte de la letra. 

Bueno, gracias a la gran ayuda de mi hermana Marianela y de la presión que ejercí conseguí la canción traducida. Quizás alguna palabra del argot brasilero se escapó, así que se aceptan críticas. Ahi va el tema como fue grabado en el disco y abajo la traducción



 Mestizo del Lejano Oeste

No tenía miedo un tal Joao de Santo Cristo
Era lo que todos decían cuando se fue
Dejó detrás toda la actividad de la hacienda
Sólo para sentir en su sangre el odio que Jesús le dio.

Cuando era chico sólo pensaba en ser bandido
Aún cuando su padre con un tiro de un soldado, murió
Era el terror de las cercanías donde vivía
En la escuela hasta el profesor con él aprendió.

Iba a la iglesia sólo para robar el dinero
Que las viejitas colocaban en la cajita del altar
Sentía incluso que era diferente
Sentía que aquel no era su lugar.

Quería irse para ver el mar
Y las cosas que miraba en televisión
Juntó dinero para poder viajar
Por elección propia, eligió la soledad.

Besaba todas las chicas de la ciudad
De tanto jugar al médico, a los doce era profesor
A los quince, lo enviaron al reformatorio
Donde aumentó su odio ante tanto terror.

No entendía como la vida funcionaba
Discriminación por causa de su clase y su color
Estaba cansado de intentar hallar una respuesta
Y compró un pasaje, fue directo a Salvador.

Y allá cuando llegó, fue a tomar un cafecito
Y encontró un vaquero con quien hablar
Y el vaquero tenía un pasaje e iba a perder el viaje
Pero Joao lo salvó

Decía él: “Estoy yendo a Brasilia
En este país, mejor lugar no hay
Necesito ir a visitar a mi familia
Yo soy de aquí y vos vas en mi lugar”

Y Joao aceptó su propuesta
Y en el ómnibus entró a la Meseta Central
Él se quedó asombrado con la ciudad
Saliendo de la estación de autobuses, vio las luces de Navidad.

“Mi Dios, que ciudad más linda,
En Año Nuevo comienzo a trabajar”
Cortar madera, aprendiz de carpintero
Ganaba cien mil por mes en Taguatinga.

Un viernes fue a la zona de la ciudad
A gastar todo su dinero de niño trabajador
Y conoció mucha gente interesante
Hasta a un nieto bastardo de su bisabuelo.

Un peruano que vivía en Bolivia
Y muchas cosas que traía de allá
Su nombre era Pablo y le decía
Que un negocio iba a comenzar.

Y el Santo Cristo hasta la muerte trabajaba
Pero el dinero no le alcanzaba para alimentarse
Y escuchaba a las siete el noticiero
Que siempre decía que el ministro iba a ayudar

Pero él no quería más verso
Y decidió que, como Pablo, iba a hacer la suya
Hizo una vez más su plan santo
Y sin ser crucificado, una plantación empezó.

Luego, los locos de la ciudad supieron la novedad:
“¡Tenés buen faso ahí!”
Y Joao de Santo Cristo se convirtió en rico
Y acabó con todos los traficantes de allí.

Hizo amigos, frecuentaba el Ala Norte
E iba a fiestas de Rock, para liberarse
Pero de repente
Bajo  mala influencia de dos pendejos de la ciudad
Comenzó a robar.

Al primer robo la cagó
Y pasó por el infierno por primera vez
Violencia y violación de su cuerpo
“ustedes van a ver, los voy agarrar”

Ahora Santo Cristo era bandido
Valiente y temido en el Distrito Federal
No le tenía miedo al policía
Al capitán o traficante, playboy o general.

Fue cuando conoció a una chica
Y de todos sus pecados se arrepintió
María Lúcia era una chica linda
Y Santo Cristo su corazón le prometió

Él le decía que se quería casar
Y carpintero volvió a ser
“María Lúcia por siempre te voy amar
Y un hijo con vos quiero tener”

El tiempo pasó y un día vino a la puerta
Un señor de clase alta con dinero en la mano
Y le hizo una propuesta indecorosa
Le dijo que esperaba una respuesta, una respuesta de Joao.

No detono bombas en quioscos de diarios
Ni en colegios de chicos, eso no
Y no protejo al general de diez estrellas
Que está detrás de una mesa con la culata en las manos.

Y es mejor, señor, salir de mi casa
Nunca juegue con un pisciano con ascendente en escorpio”
Pero antes de salir, con odio en la mirada, el viejo dijo:
“Perdiste tu vida, hermano”.
“Perdiste tu vida, hermano
Perdiste tu vida, hermano
Esas palabras tocaron mi corazón
Voy a sufrir las consecuencias como un perro”

No es que Santo Cristo estaba en lo cierto
Su futuro era incierto y él no fue a trabajar
Se emborrachó y en el medio de la borrachera
Descubrió que tenía otro trabajando en su lugar.

Habló con Pablo que quería un compañero
Y también tenía dinero y quería armarse
Pablo traía contrabando de Bolivia
Y Santo Cristo revendía en Planaltina.

Pero ocurre que un tal Jeremías
Traficante muy renombrado, apareció por allá
Llegó sabiendo de los planes de Santo Cristo
Y decidió que con Joao iba a acabar.

Pero Pablo trajo una Winchester-22
Y Santo Cristo ya sabía disparar
Y decidió usar el arma sólo después
Que Jeremías comenzara a pelear.

Jeremías, marihuanero sin vergüenza
Organizó una fiesta de Rock y fue todo el mundo a bailar
Desvirgaba jóvenes inocentes
Se decía que era creyente pero no sabía rezar.

Y Santo Cristo hacía mucho que no iba para su casa
Y la nostalgia comenzó a incrementar
“voy y no me importa, voy a ver a María Lúcia
Ya es momento de casarse”

Llegando a casa entonces lloró
Y al infierno fue por segunda vez
Con María Lúcia, Jeremías se casó
Y un hijo él le dio.

Santo Cristo era solo odio por dentro
Y entonces a Jeremías lo retó a un duelo y lo llamó
“A la mañana a las dos en Ceilandia
Enfrente del lote 14 y para allá voy.

Y podes elegir tus armas
Que acabo mismo con vos, cerdo traidor
Y mato también a María Lúcia
Aquella chica falsa por quien juré mi amor”.

Y santo Cristo no sabía qué hacer
Cuando vio un reportero en la televisión
Que dio la noticia del duelo en la TV
Diciendo la hora y el lugar y la razón.

El sábado entonces, a las dos,
Todo el pueblo sin demora fue sólo para asistir allá
El hombre le tiró por la espalda
Y le acertó a Santo Cristo, comenzó a sonreír.

Sintiendo la sangre en la garganta
Joao miró a los jueces y vio al pueblo aplaudir
Y miró la heladería y por las cámaras
La gente de la TV que filmaba todo allí.

Y recordó cuando era chico
Y de todo lo que vivió hasta ahí
Y cuando se decidió a entrar en este baile
“el vía crucis se volvió circo, estoy aquí”

Y en eso el sol le cegó los ojos
Y entonces María Lúcia lo reconoció
Ella traía una Winchester-22
Un arma que su primo Pablo le dio.

“Jeremías, soy un hombre, cosa que vos no
Y no disparo por la espalda, no
Mira para acá hijo de puta, sin vergüenza
Pon una ojeada en mi sangre y ven a sentir tu perdón”

Y Santo Cristo con la Winchester-22
Dio cinco tiros al bandido traidor
María Lúcia se arrepintió después
Y murió junto con Joao, su protector.

Y el pueblo declaraba que Joao de Santo Cristo
Era santo porque sabía morir
Y la alta burguesía de la ciudad
No acreditó la historia que miraba por TV.

Y Joao no consiguió lo que quería
Cuando vino a Brasilia con el diablo en su ser
Él quería hablarle al Presidente
Para ayudar a toda esa gente que sólo sabe
¡Sufrir!



La versión del unplugged para MTV es buena, así que acá dejo un video donde se mezclan imágenes de la banda en esa actuación con escenas del film estrenado el año pasado.

La versión que más me gusta, más poderosa, con la gente agitándola y todavía con el bajista:


Pronto una reseña de los ocho temas restantes que contiene este disco de la mejor banda brasilera, la que a pesar de su propia historia, cultura e idiosincrasia, conecta conmigo (anacrónico, distante y extranjero) y que se convirtió en una Pasión en el sentido más profundo de esta palabra.

¡Urbana Legio Omnia Vincit!


sábado, 16 de agosto de 2014

Imposturas Vengativas I (Psalmanazar - Caraboo)

De todas las temáticas que aborda Dolina en su programa de radio La Venganza será Terrible, principalmente en su segmento de reflexión, una de sus preferidas (anótenme a mí también) es el de las imposturas. Según su cosmovisión todos somos de alguna u otra manera, impostores. Ya sea sustituyendo a otra persona, ya sea como imagen diferente que otro rearma de nosotros, o ya sea como persona que va mutando en su pensar y parecer; aquello que afirmaba el amigo Heráclito de que “uno no se baña dos veces en el mismo río”.

Esta es la primera entrega de Imposturas Vengativas, en la cual tenemos dos historias (George Psalmanazar y la Princesa Caraboo) y una conclusión final en donde se hablará de Joyce, de Alejandro Casona e incluso se citará a Los Simpson. Gran segmento transmitido en diciembre de 2013.
video

Podemos agregar que las historias de ambos impostores se unen por hablar de islas lejanas, casi desconocidas para los ingleses de esa época y además por haber presentado alfabetos falsos, inventados por ellos mismos.
Sobre Psalmanazar además podemos detallar que su fraude comenzó a descubrirse ya que a su libro lo tituló “Una descripción histórica y geográfica de Formosa, territorio sujeto al Emperador del Japón” y fue todo un éxito, lo que hoy llamaríamos best-seller.  Pero el título ya les dio que pensar a los intelectuales, pues Formosa (actual Taiwán) era territorio malayo-polinesio invadido cada tanto por colonias chinas, pero no japonesas.  Parece ser que el libro sobre historias de la isla estaba inspirado en “Utopía” de Tomás Moro.

Años más tarde, cuando su fraude ya era público, escribió un libro de memorias titulado “Memorias de ****, comúnmente conocido con el nombrede George Psalmanazar, un reputado nativo de Formosa”; libro que apareció tras su muerte donde cuenta toda la verdad pero, su verdadero nombre continúa hoy siendo desconocido.


Si quieren ampliar un poco la historia de la Princesa Caraboo, hay un film de 1994 británico-yanqui dirigida por Michael Austin y conPhoebe Cates en el papel de la Princesa. La película no es buena pero si un buen documento audiovisual para ampliar esta historia.


Recuerden que, como buen impostor este quien les habla ya está mutando, un tanto arrepentido de lo que afirmó líneas arriba. Y volverá, en otra forma.

domingo, 3 de agosto de 2014

La Taxonomía y Borges

Como una vetusta tabla de madera, este Blog acaba de cumplir cuatro temporadas a flote en las tormentosas aguas de Internet. No se sabe con exactitud cuándo ni dónde se dio el naufragio o si el verdadero hundimiento está por venir. Algunos compañeros, pequeños polizontes, tuvieron la desgracia de perder todo en una infranqueable rompiente. A otros cada tanto la calafateada les falla y se filtra un poco de agua pero la siguen remando.
Me propuse darle una pintada de cara a la tabla. Le agregué un cabezal, modifiqué algunas imágenes y citas que venían gastadas, pero de repente intenté simplificar el orden del arca. ¡Qué empresa imposible! Tratar de aclarar una búsqueda etiquetando las entradas la compliqué aún más y, ante el desorden, decidí enviar la clasificación completa al fondo a la derecha (de esta página).

A la vez, me di cuenta que en todo este tiempo no hice referencia a un autor que cada tanto consulto, y ¡Glub Glub! Me sumergió con todo su peso en las profundas aguas del desconcierto. Recordé un relato suyo que describe a la perfección (con el humor y el ingenio que lo caracteriza) el sentimiento este de clasificar lo inclasificable, el Caos; de ordenar en forma caprichosa. Y dice lo siguiente:

"[…] una enciclopedia china que se titula Emporio Celestial de Conocimientos Benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en:

(a) pertenecientes al Emperador, 
(b) embalsamados, 
(c) amaestrados, 
(d) lechones, 
(e) sirenas, 
(f) fabulosos, 
(g) perros sueltos, 
(h) incluidos en esta clasificación, 
(i) que se agitan como locos, 
(j) innumerables, 
(k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, 
(l) etcétera, 
(m) que acaban de romper el jarrón, 
(n) que de lejos parecen moscas. 

[…]
notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el Universo."

Hay numerosas discusiones acerca de si las etiquetas o tags son realmente una taxonomía popular o si se debería llamar folksonomía (de folk, persona) debido a que son los propios usuarios los que clasifican las mismas y si es lo mismo etiquetar que categorizar, agrupar o describir contenidos. Tengamos en cuenta que las etiquetas hoy en día son llanas, no hay jerarquías ni agrupaciones dentro de las mismas, al menos por ahora.
Dependiendo de la utilidad que cada uno le de a las etiquetas hará lo que le plazca, y podrá así desordenar (aún más, al igual que vuestro servidor) su propio Caos.


Extraído de“El idioma analítico de John Wilkins” de Jorge Luis Borges.