"Boceto de un apunte para un borroso intento de ensayo misceláneo"

domingo, 21 de abril de 2013

Pies, Patas y Hazañas


Neon Park (nacido como Martin Muller) fue el ilustrador de casi todas las tapas de Little Feat, gran banda de los setenta que aún hoy sigue girando. Neon creó una gráfica personal y distintiva con la que la banda es reconocida y de la cual, hoy (a 20 años de su fallecimiento) el artista gráfico y la banda tampoco pueden separarse. Recorreremos cronológicamente esta relación de culto.
Para iniciar, hay que aclarar que como bien dijo Alfredo Rosso, Little Feat es un juego de palabras que intenta decir “piecitos”, pero que literalmente significa “pequeñas hazañas”. Gracias a su ilustrador se manifiesta un triple juego de palabras (sólo en español) ya que a Neon le encantaba dibujar “patitas” (chicas-pato).
De pie por favor, que están por ver y escuchar a una gran banda.


Lowell George (cantante, compositor y virtuoso en la guitarra slide) y el bajista Roy Estrada, eran dos ex Mothers of Invention a los que se les unieron el baterista Richard Hayward y el tecladista Bill Payne (como segundo compositor). En sus inicios eran una excelente banda de folk y Rock & Blues del sur de EE.UU, y así es como editan en 1971 su disco homónimo en cuya tapa presentaba la fotografía de un mural de California “Venice in the Snow”, que nada tiene que ver con Neon. Este disco pasa inadvertido para la crítica y las ventas, no obstante lo cual, George comienza a mostrar el surrealismo y el humor distintivo en algunas de sus letras.


Con el segundo disco, Sailin´ Shoes (1972), su sonido y su gráfica fueron avanzando hacia nuevos horizontes. Un poco más rock and rollero, más boogie y no tan crudo que su antecesor, este disco tuvo mejores críticas pero no así las ventas, uno de los motivos por los cuales Roy Estrada dejaría el grupo.

Pero este es el debut de Neon Park con Little Feat. Neon era el artista gráfico conocido principalmente por la tapa del disco Weasels Ripped My Flesh de Frank Zappa -interesante historia con la que quizás nos metamos algún día-. Para su primer trabajo con Little -también es interesante la historia de cómo conoce a George- realiza la ilustración de una tortita en una hamaca a la que se le está volando un zapato, observada por un caracol y atrás vaya uno a saber quién. Es todo un homenaje surrealista al pintor Jean-Honoré Fragonard. He aquí la empatía entre las letras, la música y la gráfica: cuotas de humor, fantasía y gran colorido. Así fueron los setentas.



Dixie Chicken (1973) es su disco más famoso. Pasa de ser un cuarteto (con la salida de Estrada) a ser un sexteto con la incorporación del bajista Kenny Gradney, el guitarrista Paul Barrère (tercer compositor) y el percusionista Sam Clayton. Así incorporaron otros ritmos: mucho funky, más soul, sonidos bien de Nueva Orleans mezclado con las cuotas de humor y los acercamientos mexicanos en las letras; que van a ser la característica definitiva de Little Feat.


La portada de este disco nos muestra a una mujer (basada en la modelo Carmen Dell'Orefice) con su acordeón-fálico sobre un frío fondo de colchón. Al parecer la falta de relación directa se debe a que el disco en un principio iba a llevar el nombre “Esposas y acordeones” y fue modificado a último momento por el nombre de la primera canción para ver si mejoraban las ventas -otra de las historias interesantes a las hoy que le tiramos la gambeta-. Así para Dixie Chicken hubiera convenido alguna de las amigas plumíferas que Neon Park utilizara en otras tapas y no tener que explicar en cada entrevista esta situación.



El nombre que eligen para el siguiente disco, Feats Don´t Fail Me Now (1974) no es casual. Debido a las inesperadas ventas bajas de Dixie y al extraño comportamiento de George ese "no me fallen ahora" resuena más bien como un pedido de la banda y sus seguidores. Es su disco más consistente, con poderosos contrastes y encuentra a la banda en el mejor momento individual de sus integrantes, tanto es así que todos aportan en las composiciones y en vivo se destacan por sus largas improvisaciones donde se reparten equitativamente el tiempo y espacio. Para muestra: el medley de dos canciones de Sailin´Shoes, convertidos en un funky de diez minutos de duración.

La tapa del disco representa un paisaje montañoso en donde un relámpago persigue el auto en que viajan juntos George Washington y Marilyn Monroe. Así también fueron los setentas.


A partir del siguiente disco The Last Record Album (1975), las composiciones empiezan a recaer cada vez más en Payne y Barrère. Aunque George continuaba como líder se encontraba sumido en otros proyectos y con serias adicciones; por lo que la banda tiene un vuelco hacia un estilo más suave, con algunos acercamientos al jazz. Desde el título ya se comienza a palpitar un final, era quizás el final de la mejor etapa.

En esta portada Neon nos regala un pueblo fantasma con un fondo donde la montaña de Hollywood es un postre de gelatina y al frente una liebre con cuernos nos da la bienvenida.


Para Times Loves a Hero (1977) George se encontraba sumergido en un mundo de adicciones y además no estaba muy conforme con el nuevo rumbo de la banda, lo que generó nuevas tensiones en el grupo. Así y todo Barrère y Payne se hacen cargo de casi todo el disco y consiguen un sonido sofisticado y elegante, un buen resumen de los diferentes estilos en que incursionó la banda.

Lo extraño de la tapa de este disco es que Neon diseñó el fondo y la estatua del frente de la ciudad donde solía residir con su mujer en México: San Miguel de Allende. Pero lo que hay entre la estatua y el fondo es la Cattolica di Stilo, una iglesia bizantina italiana. No se si hay que darle muchas vueltas al asunto, porque como ya dije antes, así fueron los setentas.


A pesar de ser una legendaria banda que se destacó por sus actuaciones en el escenario, recién en 1978 editan su primer álbum en vivo llamado Waiting for Columbus (Esperando a Colón). Las presentaciones de Little Feat eran mucho más inspiradas que sus grabaciones, y además realmente se destacó en este discaso Neon Park: ilustró una atractiva y sonriente chica-tomate en una hamaca “paraguaya”, uniendo cosas desconocidas para los colonizadores europeos. 


Para 1979 George se separa de la banda y edita su álbum solista. Luego del lanzamiento sale de gira para su presentación pero muere al parecer de un ataque cardíaco. La banda se une y a los últimos registros de George le agregan temas, editando ese mismo año el póstumo disco, llamado Down on the Farm y cerrando la etapa clásica de Little Feat.

La tapa esta vez es un homenaje a Gil Elvgren pero a través de una de las chicas-pato de Neon Park.


La banda editará gran cantidad de discos, incluso hasta hoy, que continúan de gira. Muy interesantes son los discos de rarezas, como Hoy-Hoy (1982) y Hotcakes & Outcakes (2000) que es una exhaustiva demostración de las diferentes etapas de la banda.
Neon Park realizó sus tapas durante los ochenta hasta su fallecimiento a principios de los noventa.  En el mismísimo Hoy-Hoy le pone los cuernos y le saca un hueso a un perro; en Let it Roll (1988) su zapato se acerca al logo de los Rolling Stones, pero no tanto como para dejar de ser su marca registrada y en Representing the Mambo (1990) se nos viene la noche.


El que hay que destacar en esta relación es el disco doble en vivo, homenaje póstumo de la banda a su ilustrador: Live from Neon Park (1996).

Es una de esas bandas que sacó tantos discos y dió tantos shows en vivo que parece renovarse continuamente y en la que uno siempre va a encontrar algo nuevo. Son esas pequeñas hazañas, esos piecitos, esas sensuales “patitas”, las que llevaron a la banda y a su ilustrador a perdurar en el tiempo. 
Hay mucho material para ver y escuchar dando vueltas por ahí...de pie por favor.

sábado, 30 de marzo de 2013

Los Carnavales Nostálgicos de Fellini

Advertencia: Espacio no recomendable para pochoclos.

Los amantes del buen cine saben que las películas de Federico Fellini desarrollaron una estética propia, que dio lugar al término “Felliniano”. Los personajes fellinianos transitan el mundo real y el imaginario y son criaturas frágiles que están solas, con una existencia insignificante y sólo algún sueño puede salvarlos en una realidad tan cruel y desoladora. La dualidad y ambivalencia fueron marcando sus obras y las distintas lecturas que se pueden hacer de sus films casi siempre dejan una puerta abierta a la interpretación personal del espectador.


Hablaremos hoy de una característica recurrente en sus films: la música presentada como algo natural y onírico. Fanfarrias ambulantes, caravanas espontáneas, música de circo callejera. Recordemos que Nino Rota fue su músico colaborador y al parecer se complementaban muy bien en la elaboración visual-musical, de ahí los buenos resultados. 


Ya en su ópera prima, la agridulce El Jeque Blanco (1951), la desesperación del personaje perdido en la gran ciudad en dos ocasiones es interrumpida por música en forma atropellada y repentina...



I vitelloni (mal traducida como “Los inútiles”,1953) fue bien recibida por estos lares –acá sería algo así como “Los Atorrantes”- tal vez por la empatía con la temática: la ociosidad, el miedo a crecer, el adios a los viejos tiempos por parte de los jóvenes. Todos son seres atrapados en una existencia tediosa y sofocante y la obra se centrará en la elección de vida de las personas. Quedarse o no quedarse, he ahí el dilema.
Casi como un video de Los Auténticos Decadentes, con este film arriba Il Carnevale. Luego de una fiesta, ¿a quién no lo ha perseguido alguna vez una trompeta?





En La Strada (1954) se pinta el mundo de la calle y de los artistas ambulantes tal cual era, acomodándose a esa corriente neorrealista tan típica del cine italiano de la época en donde se mostraban los ambientes y comportamientos de personas humildes como documento de una realidad que estaba ahí y que era muy diferente de lo que el cine hollywoodiense solía mostrar (Cowboys y guerras ganadas). Entre lo ficcional y lo documental aparecerán melancólicas escenas de instrumentos de viento y tristes redoblantes callejeros.





Película melancólica y dramática: timadores que estafan a personas humildes como forma de combatir el Sistema y la moral impuesta. En Il Bidone (“Almas sin conciencia”, 1955) encontramos una pequeña escena típica de Fellini y la música ambulante.





En Las noches de Cabiria (1957) Fellini describe la vida de una prostituta que en lugar de una vida fácil sólo encuentra desengaños amorosos. Su bondad y una cierta ingenuidad la convierten en víctima de sucesivos vividores que se aprovechan de ella. En esta escena (no diremos qué pasó antes y qué pasará inmediatamente) vaga desesperada por un bosque, de noche, donde encuentra un grupo de jóvenes alegres y felices en plena caravana musical.




La dolce vitta (1960): trata de la ambigüedad de vidas en una persona, por un lado la vida superflua, la dolce vita y por otro una vida familiar "normal". La película fue un enorme escándalo con protestas de la jerarquía eclesiástica, de la nobleza italiana. Tiene dos escenas memorables: la de la fontana di Trevi y la escena del falso milagro donde dos niños mienten ante una multitud acerca de una supuesta aparición de la Virgen en las afueras de Roma.
La que seleccionamos es tan sólo un casual trencito rockero.




Las tentaciones del Doctor Antonio -episodio de Boccaccio 70 (1962)-. Trata de un moralista intransigente al que debajo de las ventanas de su habitación le colocan un cartel publicitario gigante en el cual se ve la imagen de una mujer hermosa, que con su sonrisa cautivadora exhorta a tomar más leche. Al mismo tiempo que lucha para que lo quiten, tiene vívidas fantasías sexuales.
Se mezclarán la caravana de festejo de músicos tropicales, la fanfarria militar y el jingle hipnótico de niños cantando que Nino Rota compuso para el film.



De 8 y 1/2 (1963) sólo diremos que cuenta la crisis creativa de un artista, el problema de confrontarse con las expectativas de todos (productores, periodistas, amigos), y también la crisis existencial de un hombre, que se aferra a los recuerdos y a los sueños para soportar el peso de la vida. Una película llena de metáforas, donde lo ficticio y lo real, y el presente y el pasado se entremezclan.
Acá la famosa escena final en que se pone a orquestar la banda. Todo Fellini. Todo Nino Rota. Abstenerse de recordarme a Susana Gimenez por favor.




I Clowns (1971) es el homenaje de gratitud hacia los payasos y feriantes que tanto le han influenciado. Por un lado es un documental de valor histórico y por otro es un film alucinante acerca de la supuesta muerte del circo. Mezcla extraña entre música de carnaval y de funeral.



Roma (1972) Fascinante recorrido por la ciudad de Roma entre el documental y el ensueño mágico de sus imágenes. Fellini aporta su visión particular que, desde el pueblo, se tenía de la capital cuando era niño, la pensión romana, el teatro, los prostíbulos, el bullicio de las calles nocturnas, coches atascados en plena lluvia, focos, bocinazos, gritos y sirenas de policía. Acá la escena del vecindario cenando en plena calle...obviamente con música callejera. ¡Tutti a cena!




Con Amarcord (1973) Fellini recuerda y reinventa su vida en su ciudad natal en la primera mitad de los años treinta. Los protagonistas son su misma ciudad y sus personajes grotescos, recuerdos que se transfiguran en ambos. Como ya el título revela es un amigable y coloquial relato entre viejos amigos con experiencias comunes. Fellini hace un melancólico y divertido retrato de la Italia de entreguerras, controlada por el fascismo y la Iglesia.
El tema compuesto por Rota recorre todo el film. Apto para banda militar, flauta “mágica” y acordeón…




Ensayo de orquesta (1978): Presentado como un falso documental con dosis de caricatura y burla, sobre un ensayo en un viejo oratorio del siglo XIII.
Lo que parece un canto de admiración hacia la música clásica, y hacia la relación de amor entre el músico y su instrumento, y entre los distintos instrumentos entre sí, se transforma en una interesante fábula sobre clases dominantes y sometidas, en este caso entre el director y los músicos, con connotaciones políticas incluidas, sin renunciar en ningún momento al humor.
La música se presenta espontánea a lo largo toda de la película (dura apenas 70 minutos). Seleccionamos una de las escenas surreales.




Y la nave va (1983) también nos embarca en el mundo de la música. Trata de un grupo de personalidades de la alta sociedad europea que lleva las cenizas de una célebre diva de ópera para arrojarlas al mar. Las escenas musicales son numerosas y se dan en forma espontánea. De todas ellas destacamos dos que ponen de manifiesto ese mundo mágico, surreal e insólito de Fellini.




Quedaron afuera algunos films, pero los presentados aquí son los más recomendables a mi gusto. El libro de quejas queda a vuestra disposición. 


martes, 12 de febrero de 2013

De Condes, Abates y Castillos II

Hoy es el turno de la miniserie francesa Le Comte de Monte Cristo, dirigida por Jasée Dayan en 1998. Así como ya lo habíamos hecho con La venganza del conde de Montecristo, del 2002,dirigida por Kevin Reynolds, analizaremos principalmente la escena más cinematográfica y crucial de la historia: la del Castillo de If, comparándola con la novela de Dumas (padre) y con la película del 2002.

Si bien es una mini-serie tiene la longitud perfecta como para poder desarrollar esta historia tan larga y compleja (son 4 episodios de 100 minutos cada uno) y sin embargo es en la distribución de la historia donde se presenta el gran desacierto. Es que se apresuraron a contar las mejores escenas: los afectos de Dantés, la conspiración, los largos años de prisión y sufrimiento, su relación con el abate Faria, la idea de venganza, el tesoro y la fuga…todo eso, se da en los primeros 45 minutos y por lo general a través de flashbacks, de sus recuerdos. Entonces luego ¿qué hacer luego con las 6 horas restantes de duración?...
El abate casi que no fue utilizado, es aquí un personaje tangencial. Lejos queda de la grandiosa actuación de Harris en el film del 2002.
Si bien esta versión presenta muchos cambios en la trama, en el final de la historia y la sorpresiva supresión o instauración de personajes; es más fiel que la del 2002 en algunos aspectos. La fuga de la cárcel se muestra en forma apresurada pero se ve tal cual está descrita en la novela (suspenso de por medio).


El gran acierto de esta miniserie (y que supera ampliamente a lo que ocurría en el film de Reynolds) es que la versión joven de los protagonistas de la historia, es interpretada por los mismos hijos de los artistas que interpretan la versión mayor de los mismos personajes: Guillaume Depardieu, que interpreta a Edmond Dantés joven, es el hijo de Gérard Depardieu, Naike Rivelli, que da vida a Mercedes veinte años atrás, es la hija de Ornella Muti y Julien Rochefort es hijo de Jean Rochefort, que interpreta a Fernand Mondego. Lo que genera la sensación de realismo en el paso de los años.





Fue rodada en múltiples locaciones, que incluyen Malta, Marsella, Nápoles y París. Y están muy bien cuidados los vestuarios.
La cuota humorística se da con la apariencia y digamos el “tamaño” de Depardieu. Su cuerpo y su rostro no se ajustan a la descripción del personaje, ya que se supone que pasa 18 años de prisión muriendo por falta de comida (ni hablar de su barba que se mantiene mágicamente lampiña durante los largos años en la sombra). Más adelante lo veremos intentando disfrazar su particular ñata para simular ser otro personaje, error parecido en el que incurrieron en el 2002 con Caviezel (Dantés) combinando diferentes estilos de barbas sin modificar su aspecto.

domingo, 27 de enero de 2013

Edgar Allan Rock

Se, se... Edgar Allan Pop hubiera quedado bastante mejor. Pero no por hoy.
Vamos a calmar un poco las agitadas aguas en que navega hoy la Ciber-Balsa discográfica. Seleccionamos, dentro del rock, los temas que mejor reflejan ese mundo oscuro de las obras de Poe, esas escenas sombrías de enterrados vivos, cuervos que llaman a las puertas o corazones delatores.

Maestro universal del relato corto (especialmente de los cuentos de terror), renovador de la novela gótica y hasta considerado el inventor del relato detectivesco y de la ciencia-ficción. Su vida fue oscura y su muerte nunca fue totalmente aclarada. Su influencia literaria va desde Baudelaire a Borges, de Dostoyevski a Lovecraft y de Faulkner a Cortázar. Sus relatos influyeron notablemente a la pintura, el cine, el cómic, y como no podía ser menos a la música.
Numerosas son las óperas dedicadas a sus relatos: Ravel, Rachmáninov, Debussy, Holbrooke... Incluso el mundo del rock tiene sus propias mini óperas o discos conceptuales sobre Edgar Allan Poe: Alan Parsons Project, Peter Hammil y Lou Reed a la vanguardia. 



Cabe destacar el gran número de bandas de metal español que le han dedicado temas o discos enteros, quizás identificados con la parte más gótica y tenebrosa del autor. De las cuales sobresale la banda Ópera Magna y su disco “Poe”, con 10 temas sobre sus relatos y un tema sobre su vida personal. Incluso en España se editó una obra de metal sinfónico llamada “Legado de una Tragedia” sobre él, a modo de ópera biográfica, en la cual colaboraron integrantes de varios grupos.
Y hay que resaltar también a la banda italiana llamada nada más y nada menos que Edgar Allan Poe, que editó un solo disco, completamente de culto.

¿Noche tormentosa? Bajá las luces, servite una copita de whisky y subí el volumen para no escuchar nunca más, los golpes en la puerta.




viernes, 11 de enero de 2013

La Selección de Cuentos (de Fontanarrosa)

Sin excesivos preámbulos, acá va una selección de los mejores cuentos de fútbol del precursor de la "literatura de la pelota" (aquel que creció queriendo ser como Ermindo Onega y no como Cortázar). Humor y elegancia, poesía y fanatismo en cada una de las líneas del "Negro". El hincha de Central al que sólo dos catástrofes pudieron despertar antes de las diez: la invasión de las Malvinas y cuando Maradona firmó para Newell´s.

Salimos a la cancha con una formación de 7 audios (en su mayoría relatados por Apo), línea de 4 videos (del programa de canal 7 + un video de la obra teatral de "los volatineros") y otros 6 textos suplentes.



Dirección Técnica: Roberto Fontanarrosa.




lunes, 12 de noviembre de 2012

Clásicos Argentina-Brasil


Más allá del Maradona vs. Pelé, más allá de Bandeirantes vs Misioneros o del tango vs bossanova.
Estos son los Clásicos musicales del rock que se han creado e interpretado en Argentina y Brasil. Algunos pasaron casi desapercibidos y otros han sido completamente famosos del otro lado de la frontera sin saber su origen. Para aquellos que intentan borronear el límite que marca el idioma estos son los mejores Brasil-Argentina, Argentina-Brasil… ¡Caralho mierda! Acá nos hermanamos (por hoy prescindiremos de los numerosos proyectos e influencias charrúas que tanto han ayudado, sepan disculpar).

Si de hermanarnos se trata es obligatorio arrancar con Os Paralamas do Sucesso (Los guardabarros del éxito), la banda brasilera más aceptada en Argentina. Han interpretado gran cantidad de canciones provenientes de estas tierras.
El primer cover que conocemos es Trac-Trac originalmente editado en 1987 por Fito Páez. En 1991 Paralamas hizo su fiel versión aunque un poco menos oscura. Van en ese orden.


En 1988 el líder de la banda, Herbert Vianna, produce King Kong, el segundo disco de Los Pericos y en 1996 abren el disco 9 Luas con el tema Lourinha Bombril…si no te suena Parate y mira,¡Uojoi!. En vivo han tocado varias veces los temas mezclando las dos versiones.


El tercer tema destacable versionado por Paralamas es “De musica ligeira”. No creo que haga falta mucha presentación: Soda Stereo lo lanza en 1990 convirtiéndolo en clásico de toda América Latina. Lo que llama la atención es que en Brasil tuvo 2 versiones diferentes. El de Paralamas salió en 9 luas (1996), pero fue grabado además en 2002 por la banda Capital Inicial bajo el nombre de “A sua maneira (de música ligeira)”. Esta versión fue totalmente famosa en aquellas tierras, y al mismo tiempo casi desconocida (al igual que la banda) en tierras argentas. En realidad parece ser un “cover del cover” de Paralamas con la letra modificada. Van en orden de edición…


Uno de los que se convirtió en clásico de acá, y que apenas se sabía que proviene de tierras brazucas es la interpretación que hizo Bersuit Vergarabat en 1992 del tema “O tempo não pára” compuesto por Cazuza. La letra es un reflejo del Brasil de los 80 y la Argentina de los 90 (“…y así nos tornamos/hacemos.. ¡Brasileiros/Argentinos!…”). Bersuit la interpretó en portugués en su visita a Porto Alegre. Por ahí anda el video.


Escuchenló, escúchenlo, escuchenló…Tihuana es una banda de San Pablo formada en 1999, que cuenta con el bajista argentino Román. Y quizás fue quien influenció al resto de la banda para hacer en su disco debut esta versión del clásico ¿Qué ves? de Divididos (de 1993). Con la letra bastante modificada en portugués…olvidensé de la vía, la chapita, el porrón y El Palomar.


En 1995 Attaque 77 saca el disco Amén, con el track13 llamado Fábrica. Parecía un tema más de los compuestos por el cuarteto de punk argentino pero resulta que es una versión en castellano del tema original (en portugués) compuesto por Legiao Urbana en el disco Dois de 1986.



A partir de entonces Ciro Pertusi, líder de Attaque, se proclama fanático de Legiao y el disco Otras Canciones (1999) abrirá con Perfeiçao. 
Aunque el cover que hicieron de Roberto Carlos (Amigo) fue comercialmente más exitoso, esta versión punk-castellana es el mejor homenaje argentino al gran Renato Russo (cantante y compositor de Legiao fallecido en 1996) y un buen ejemplo de unión y de búsqueda más allá de las fronteras. Hay una curiosa versión interpretada en portuñol para el programa de tele Musikaos de Brasil en 2002.


Hay algunos otros temas que se han interpretado en ambos países, pero no han alcanzado la calidad de clásicos. Entre las Ñ y las Ç seguiremos investigando.  

sábado, 27 de octubre de 2012

De Condes, Abates y Castillos


Hacer una película basada en una novela tan exitosa y larga como “El Conde de Montecristo” de Alejandro Dumas (padre) no es tarea sencilla. Tampoco es sencillo un análisis de comparaciones entre el film y el libro debido a la gran cantidad de personajes y situaciones que se presentan. Por lo que tomaremos una resolución: analizar la escena de la prisión como parte para estudiar toda la historia. Motivado esto por ser el capítulo de la novela “más cinematográfico” y un punto de inflexión. Será allí donde el personaje principal, Edmundo Dantés, inicia su idea de venganza (paradigma de la historia), convirtiéndose en el Conde de Montecristo.

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Los actores de The Count of Monte Cristo, film del año 2002  dirigido por Kevin Reynolds, que protagonizan la escena de la prisión son: James Caviezel (Edmundo Dantés) y Richard Harris (Abate Faria), a los que habría que sumarle sólo por esta vez al personaje que interpreta Michael Wincott (Dorléac).
En la adaptación de Reynolds se tomaron demasiadas licencias en cuanto a los vínculos entre los personajes y además se buscó “modernizar” la trama para que pareciera lo más contemporánea posible -El libro fue publicado en 1845 -. Es una adaptación en donde se elimina la nube dramática que cubre a la novela para hacer la película lo más dinámica y pura de aventuras, sin buscar otra pretensión que entretenimiento y dejando a la historia huérfana de emoción, con una venganza precipitada y sin tensión. Se descuida la reflexión y el cambio existencial que opera en el personaje de la novela mientras está en prisión.

Lo más sobresaliente es que justo en esta escena encontramos a la mejor interpretación de la película: el veterano irlandés Richard Harris como el anciano Abate Faria, compañero de cautiverio de Edmundo. Si alguien trata de imaginar un actor perfecto para este personaje, helo aquí. Explotan al máximo su apariencia física y su pícara presencia. El aspecto técnico es lo segundo a destacar. Se han cuidado mucho la fotografía, las locaciones y los vestuarios. El Castillo de la isla de If es una cárcel para los inocentes que cuestionan al poder establecido. Los interiores se situaron en los estudios irlandeses y los exteriores de la prisión en la Isla de Comino, en Malta, allí también hay un  castillo al borde de unos acantilados.




Algunos de los aspectos que no se cuidaron son, por ejemplo, lo inverosímil del paso del tiempo de los actores, que no varía para nada tras 20 años…el imberbe Edmundo no es reconocido en la barba cuidada y refinada del Conde (algo así como sucede con las gafas y el jopo en Clark Kent y Superman).  
El otro gran desacierto es el embarullado final del film. Se producen encuentros y resoluciones al estilo de una novela televisiva mexicana. Pero creo que con un buen balde de pochoclos y una pizca de atención se deja llevar.