"Boceto de un apunte para un borroso intento de ensayo misceláneo"

lunes, 22 de septiembre de 2014

El Silencio de los Héroes

Estaba buscando una buena excusa para chamuyar sobre la mítica banda de Zaragoza. Durante mucho tiempo le di vueltas al asunto, escuché un disco tras otro hasta cansarme, vi los shows en vivo que no había visto y hablé con mis amigos fanáticos para saber los pormenores de los Héroes.
El nombre siempre me llamó la atención, me parece acertado (aunque no mejor que Todos Tus Muertos o Los Auténticos Decadentes). Encaré por ese lado, analicé por qué pudieron elegir ese título, qué sentidos desprende esa denominación y… ¡decidí invertir la ecuación!. Así es como me puse a analizar cuáles son los mejores silencios o pausas en sus canciones. Como decían Simon y el otro, The Sounds of Silence.

“El silencio lo es todo” dice el tema que dio origen al nombre de la banda antes de salir al ruedo y que luego trocó el título de la canción por el de “Héroe de Leyenda”. De esa primera época son más interesantes las pequeñas pausas de Mar Adentro, que permiten estructurar los versos y la música. Anuncian el comienzo del teclado o los punteos de guitarra y claro, por la mitad (exactamente a los 2´05´´) la gran pausa donde el tema pareciera, como Lerner, volver a empezar.

 El clásico Maldito Duende como fue editado en estudio arranca con un acople, pero siempre me gustó más la introducción que le daban en vivo con arpegios y armónica. Me resulta muy lograda la versión concebida en el MTV unplugged, mucho más tranquila, que le permite a Bunbury revolear la armónica antes de arrancar con la canción y al guitarrista Juan Valdivia rascarse a gusto y piacere antes del solo final.

 Flor de Loto se encuentra cruzado por pausas y arranques alternados, utilizando el silencio como pausa reflexiva, dramática.

 Y si hablamos de intención dramática cabe destacar la cuenta regresiva del final de Hechizo, y el silencio que la sucede, que le da mayor sentido a aquello a lo que invita el estribillo.

 La frase “Silencio, he oído una voz” abre el tema No más Lágrimas, frase que recuerda aquella vieja paradoja de “si un árbol cae en el bosque ¿hace ruido?”. Bueno, la  ausencia total de sonido no significa que no haya comunicación, en eso estamos de acuerdo ¿no?...

 También en el Unplugged de MTV, inician los primeros acordes de La Chispa Adecuada y después por consecuencia de un error técnico hacen una pausa. Se soluciona el error y se da comienzo al tema. Ese dramático silencio involuntario también es parte de la etapa más profesional de los Héroes.

 El tema Opio tiene un cambio de ritmo en el 3´50´´. Pareciera que la banda baraja y da de nuevo, otra baraja grosa.

Deshacer el Mundo no es un tema con mucho cambio de ritmo ni muchas pausas, tan sólo en el 2´40´´tiene un arreglo que desencadena en el punteo y que a su vez luego desencadenará en el estribillo final de este tema tremendo, la verdadera razón por la cual no podía quedar afuera. ¡Eso es!

El Live in Germany, video pirata (finalmente editado) de culto para los fanáticos, está repleto de silencios, zapadas y pausas que sirven para que cada músico se destaque con sus solos o aprovechen para entrarle a un trago, abrigarse o secarse la cara (“Olvidado”, “Decadencia” o “Los Placeres de la Pobreza”). Pero entre todos esos videos de pausas en shows prefiero, a modo de muestra, el del disco “El ruido y la Furia” en Madrid 1995, tema Nuestros Nombres.

 Y ahora sí, llegamos al Silencio Héroe. Si tengo que elegir con qué tema quiero que abran un show, que sea con estos acordes. Los que arrancan Entre Dos Tierras, tema que te deja "la boca abierta como Bunbury al cantar". Va primero en estudio y después en vivo.



A veces el silencio o el no decir algo es señal de un fuerte significado, así que (una frase más y me callo): la pausa o el saber callar debe ser una premisa de los Héroes. 

viernes, 12 de septiembre de 2014

El Viejo, Literatura Ilustrada II (Perramus)

La historieta que engendraron Juan Sasturain en guión y el Viejo Breccia  en ilustración es una obra de culto acerca de la dictadura militar argentina y su posterior conversión en la temprana democracia que fueron desarrollando durante una década. La saga está conformada por 4 tomos bien divididos y con características y climas bien marcados, ya que los dos primeros fueron concebidos bajo el régimen militar y de la temprana recuperación de la Democracia, y el último fue una revisión de la Dictadura casi pisando la década de los noventa.

En lugar de laburar con hechos concretos de la Dictadura, la aventura gira en las sensaciones y pesadillas que ésta engendró y bajo el precepto de que “destino” y “sentido” son anagramas. Una historia llena de homenajes históricos y artísticos, con citas que pueden ir desde Frank Sinatra hasta Juan Manuel de Rosas y desde Palito Ortega hasta Joyce. Habrá jugadas de truco que decidirán destinos y momentos de competencia porno en cualquier lugar de Buenos Aires.
Un tratamiento gráfico en torno a los grises, a las texturas, a las caricaturas expresionistas y al collage que se irán adaptando al guión de acuerdo a las sensaciones y matices. No todas son imágenes cómodas para el lector, tragedia, indiferencia, muerte y miseria van rodeando las páginas.

El primer tomo (“El Piloto del Olvido”) es una presentación del personaje principal, que no es un personaje que se deja definir fácilmente. Aquel que abandona la lucha política y a sus compañeros y que prefiere el Olvido –aquí en forma de prostituta- y con él una nueva identidad que obtendrá de la marca de su gabardina.  Los personajes secundarios no son menores: Canelones, un rústico obrero uruguayo. Enemigo, un solitario y taciturno aviador. Y, la frutilla del postre, un Borges ficticio-real que, todavía vidente, elige la Revolución y que irá creciendo como personaje de Resistencia dentro de esta historia. También este primer tomo es la presentación de la pesadilla y el horror de la Dictadura, bajo la forma de esos milicos y ayudantes del régimen, todos cadavéricos (el Viejo solía llamarle “cara de lata” a los héroes, decía que la cara propia de un héroe debía tener rasgos simples, no tan cargados como los secundarios; y que los malos debían tener “cara de hueso” y “ojos de plomo”).


El segundo tomo es el que más me gustó la primera vez que leí esta obra, quizás por su referencia directa al Adán Buenosayres de Marechal. Los personajes ya afianzados van en busca de “El Alma de la Ciudad” (llamada Santa María) que está desapareciendo, para eso Borges traza una estrella de seis puntas sobre el mapa e irán a cada uno de esos puntos. Historia fantástica pero bien porteña. Esa búsqueda de la esencia argentina que tanto interesaba a Borges, esa búsqueda entre el héroe y el traidor de la Historia.


El tercer tomo “La Isla de Guano” es el más denso, oscuro y polisémico. Arranca con una clara reivindicación de Borges y de su arte (deberían leerla para saber por qué, no lo voy a revelar aquí), demostrando que hay que aceptar a Borges como fue, pero por lo que escribió y no por otra cosa. En este punto los gráficos llegan a su mayor oscuridad y las figuras se ponen más sombrías. Reúne a traidores, payasos caídos en desgracia, lluvias de mierda y muchas muchas contradicciones borgianas entre el real y el ficticio.

Y en el cuarto (“Diente por Diente”) ya se empieza a vislumbrar los blancos tanto en el guión más relajado y en tono de comedia, al estilo literario de Osvaldo Soriano o Fontanarrosa, como en la ilustración, en donde el Viejo suelta mucho más el trazo.
En esta parte se busca reconstruir la perdida sonrisa de Gardel, obteniendo uno por uno sus dientes que se encuentran dispersos en distintos puntos del globo (desde Cuba hasta París o Japón). Así la frase bíblica del título se convierte en una frase literal y porteña. Una sonrisa que iluminará la historia, o mejor dicho, La Historia.

El guión de Sasturain y los dibujos del Viejo Breccia en el proyecto "Perramus” funcionan en forma cohesionada y a cada relectura abren múltiples y nuevas ideas. Así que después de esta reseña es hora de que le pegue una buena releída. Vuelvo enseguida.

sábado, 23 de agosto de 2014

Mi Pasión por Legião III (Faroeste Caboclo)

Antes de hacer una reseña sobre el tercer disco de la mejor banda de rock de Brasil, Legião Urbana, tengo que hacer una salvedad. El track número 7 del disco necesita una reseña aparte, no solo por su duración (dura 9 minutos y tiene 159 versos sin estribillo. Repito: ¡sin estribillo!). Sino también por las temáticas que aborda y la variedad de sensaciones que de él se desprenden; robos, marginación, transas, amor, desamor, y hasta un duelo con pistolas. Esta última cuestión no es menor ya que es lo que le da sentido al título, Faroeste es una “brasileñización” de Far West, es decir Lejano Oeste. Caboclo es la denominación que se le da en aquel país al mestizo.

La canción fue creada por un amigo de esta casa, Renato Russo en 1979, quien solía interpretarla en su etapa de trovador solista (luego de la disolución de Aborto Elétrico y antes de la fundación de Legião). Recordemos que la banda es de Brasilia, aquella ciudad erigida en la década del 60 en el medio de la nada para ser la Capital del país, y que así como fue planeada y organizada, absorbió gente de diferentes partes de Brasil que luego convivirían, con sus diferencias y su pasado. La historia es un homenaje de Renato Russo a su ciudad y se da en plena dictadura militar, aquella que duró hasta mediados de los ochenta, momento en que la banda sale al ruedo.
Como ya dijimos, fue grabada en el tercer disco de la banda en 1987, “¿Que país é esse?” todavía con el bajista Renato Rocha quien luego de este disco dejaría la banda. El ritmo es una balada que fluctúa entre la bossanova, el reggae y el punk rock. Puede llegar a buscarse como influencia la canción “Hurricane” que Bob Dylan escribió sobre el boxeador acusado falsamente de asesinato, encarcelado durante muchos años por portación de color, y que solía durar también 9 minutos repitiendo apenas unos pocos versos.
Estuve buscando en la web la letra traducida y no la pude conseguir. La letra en su idioma original se consigue fácilmente. 
El año pasado salió una película acerca de esta historia, busqué los subtítulos para ver si había alguna traducción de la canción y tampoco se consiguen en español (parece que nadie se tomó el tiempo para hacerlo aún). La película se entiende perfectamente en portugués, aunque se toman un par de licencias para convertir el tema de 9 minutos en un film de 100, pero al menos respetan la mayor parte de la letra. 

Bueno, gracias a la gran ayuda de mi hermana Marianela y de la presión que ejercí conseguí la canción traducida. Quizás alguna palabra del argot brasilero se escapó, así que se aceptan críticas. Ahi va el tema como fue grabado en el disco y abajo la traducción



 Mestizo del Lejano Oeste

No tenía miedo un tal Joao de Santo Cristo
Era lo que todos decían cuando se fue
Dejó detrás toda la actividad de la hacienda
Sólo para sentir en su sangre el odio que Jesús le dio.

Cuando era chico sólo pensaba en ser bandido
Aún cuando su padre con un tiro de un soldado, murió
Era el terror de las cercanías donde vivía
En la escuela hasta el profesor con él aprendió.

Iba a la iglesia sólo para robar el dinero
Que las viejitas colocaban en la cajita del altar
Sentía incluso que era diferente
Sentía que aquel no era su lugar.

Quería irse para ver el mar
Y las cosas que miraba en televisión
Juntó dinero para poder viajar
Por elección propia, eligió la soledad.

Besaba todas las chicas de la ciudad
De tanto jugar al médico, a los doce era profesor
A los quince, lo enviaron al reformatorio
Donde aumentó su odio ante tanto terror.

No entendía como la vida funcionaba
Discriminación por causa de su clase y su color
Estaba cansado de intentar hallar una respuesta
Y compró un pasaje, fue directo a Salvador.

Y allá cuando llegó, fue a tomar un cafecito
Y encontró un vaquero con quien hablar
Y el vaquero tenía un pasaje e iba a perder el viaje
Pero Joao lo salvó

Decía él: “Estoy yendo a Brasilia
En este país, mejor lugar no hay
Necesito ir a visitar a mi familia
Yo soy de aquí y vos vas en mi lugar”

Y Joao aceptó su propuesta
Y en el ómnibus entró a la Meseta Central
Él se quedó asombrado con la ciudad
Saliendo de la estación de autobuses, vio las luces de Navidad.

“Mi Dios, que ciudad más linda,
En Año Nuevo comienzo a trabajar”
Cortar madera, aprendiz de carpintero
Ganaba cien mil por mes en Taguatinga.

Un viernes fue a la zona de la ciudad
A gastar todo su dinero de niño trabajador
Y conoció mucha gente interesante
Hasta a un nieto bastardo de su bisabuelo.

Un peruano que vivía en Bolivia
Y muchas cosas que traía de allá
Su nombre era Pablo y le decía
Que un negocio iba a comenzar.

Y el Santo Cristo hasta la muerte trabajaba
Pero el dinero no le alcanzaba para alimentarse
Y escuchaba a las siete el noticiero
Que siempre decía que el ministro iba a ayudar

Pero él no quería más verso
Y decidió que, como Pablo, iba a hacer la suya
Hizo una vez más su plan santo
Y sin ser crucificado, una plantación empezó.

Luego, los locos de la ciudad supieron la novedad:
“¡Tenés buen faso ahí!”
Y Joao de Santo Cristo se convirtió en rico
Y acabó con todos los traficantes de allí.

Hizo amigos, frecuentaba el Ala Norte
E iba a fiestas de Rock, para liberarse
Pero de repente
Bajo  mala influencia de dos pendejos de la ciudad
Comenzó a robar.

Al primer robo la cagó
Y pasó por el infierno por primera vez
Violencia y violación de su cuerpo
“ustedes van a ver, los voy agarrar”

Ahora Santo Cristo era bandido
Valiente y temido en el Distrito Federal
No le tenía miedo al policía
Al capitán o traficante, playboy o general.

Fue cuando conoció a una chica
Y de todos sus pecados se arrepintió
María Lúcia era una chica linda
Y Santo Cristo su corazón le prometió

Él le decía que se quería casar
Y carpintero volvió a ser
“María Lúcia por siempre te voy amar
Y un hijo con vos quiero tener”

El tiempo pasó y un día vino a la puerta
Un señor de clase alta con dinero en la mano
Y le hizo una propuesta indecorosa
Le dijo que esperaba una respuesta, una respuesta de Joao.

No detono bombas en quioscos de diarios
Ni en colegios de chicos, eso no
Y no protejo al general de diez estrellas
Que está detrás de una mesa con la culata en las manos.

Y es mejor, señor, salir de mi casa
Nunca juegue con un pisciano con ascendente en escorpio”
Pero antes de salir, con odio en la mirada, el viejo dijo:
“Perdiste tu vida, hermano”.
“Perdiste tu vida, hermano
Perdiste tu vida, hermano
Esas palabras tocaron mi corazón
Voy a sufrir las consecuencias como un perro”

No es que Santo Cristo estaba en lo cierto
Su futuro era incierto y él no fue a trabajar
Se emborrachó y en el medio de la borrachera
Descubrió que tenía otro trabajando en su lugar.

Habló con Pablo que quería un compañero
Y también tenía dinero y quería armarse
Pablo traía contrabando de Bolivia
Y Santo Cristo revendía en Planaltina.

Pero ocurre que un tal Jeremías
Traficante muy renombrado, apareció por allá
Llegó sabiendo de los planes de Santo Cristo
Y decidió que con Joao iba a acabar.

Pero Pablo trajo una Winchester-22
Y Santo Cristo ya sabía disparar
Y decidió usar el arma sólo después
Que Jeremías comenzara a pelear.

Jeremías, marihuanero sin vergüenza
Organizó una fiesta de Rock y fue todo el mundo a bailar
Desvirgaba jóvenes inocentes
Se decía que era creyente pero no sabía rezar.

Y Santo Cristo hacía mucho que no iba para su casa
Y la nostalgia comenzó a incrementar
“voy y no me importa, voy a ver a María Lúcia
Ya es momento de casarse”

Llegando a casa entonces lloró
Y al infierno fue por segunda vez
Con María Lúcia, Jeremías se casó
Y un hijo él le dio.

Santo Cristo era solo odio por dentro
Y entonces a Jeremías lo retó a un duelo y lo llamó
“A la mañana a las dos en Ceilandia
Enfrente del lote 14 y para allá voy.

Y podes elegir tus armas
Que acabo mismo con vos, cerdo traidor
Y mato también a María Lúcia
Aquella chica falsa por quien juré mi amor”.

Y santo Cristo no sabía qué hacer
Cuando vio un reportero en la televisión
Que dio la noticia del duelo en la TV
Diciendo la hora y el lugar y la razón.

El sábado entonces, a las dos,
Todo el pueblo sin demora fue sólo para asistir allá
El hombre le tiró por la espalda
Y le acertó a Santo Cristo, comenzó a sonreír.

Sintiendo la sangre en la garganta
Joao miró a los jueces y vio al pueblo aplaudir
Y miró la heladería y por las cámaras
La gente de la TV que filmaba todo allí.

Y recordó cuando era chico
Y de todo lo que vivió hasta ahí
Y cuando se decidió a entrar en este baile
“el vía crucis se volvió circo, estoy aquí”

Y en eso el sol le cegó los ojos
Y entonces María Lúcia lo reconoció
Ella traía una Winchester-22
Un arma que su primo Pablo le dio.

“Jeremías, soy un hombre, cosa que vos no
Y no disparo por la espalda, no
Mira para acá hijo de puta, sin vergüenza
Pon una ojeada en mi sangre y ven a sentir tu perdón”

Y Santo Cristo con la Winchester-22
Dio cinco tiros al bandido traidor
María Lúcia se arrepintió después
Y murió junto con Joao, su protector.

Y el pueblo declaraba que Joao de Santo Cristo
Era santo porque sabía morir
Y la alta burguesía de la ciudad
No acreditó la historia que miraba por TV.

Y Joao no consiguió lo que quería
Cuando vino a Brasilia con el diablo en su ser
Él quería hablarle al Presidente
Para ayudar a toda esa gente que sólo sabe
¡Sufrir!



La versión del unplugged para MTV es buena, así que acá dejo un video donde se mezclan imágenes de la banda en esa actuación con escenas del film estrenado el año pasado.

La versión que más me gusta, más poderosa, con la gente agitándola y todavía con el bajista:


Pronto una reseña de los ocho temas restantes que contiene este disco de la mejor banda brasilera, la que a pesar de su propia historia, cultura e idiosincrasia, conecta conmigo (anacrónico, distante y extranjero) y que se convirtió en una Pasión en el sentido más profundo de esta palabra.

¡Urbana Legio Omnia Vincit!


sábado, 16 de agosto de 2014

Imposturas Vengativas I (Psalmanazar - Caraboo)

De todas las temáticas que aborda Dolina en su programa de radio La Venganza será Terrible, principalmente en su segmento de reflexión, una de sus preferidas (anótenme a mí también) es el de las imposturas. Según su cosmovisión todos somos de alguna u otra manera, impostores. Ya sea sustituyendo a otra persona, ya sea como imagen diferente que otro rearma de nosotros, o ya sea como persona que va mutando en su pensar y parecer; aquello que afirmaba el amigo Heráclito de que “uno no se baña dos veces en el mismo río”.

Esta es la primera entrega de Imposturas Vengativas, en la cual tenemos dos historias (George Psalmanazar y la Princesa Caraboo) y una conclusión final en donde se hablará de Joyce, de Alejandro Casona e incluso se citará a Los Simpson. Gran segmento transmitido en diciembre de 2013.

Podemos agregar que las historias de ambos impostores se unen por hablar de islas lejanas, casi desconocidas para los ingleses de esa época y además por haber presentado alfabetos falsos, inventados por ellos mismos.
Sobre Psalmanazar además podemos detallar que su fraude comenzó a descubrirse ya que a su libro lo tituló “Una descripción histórica y geográfica de Formosa, territorio sujeto al Emperador del Japón” y fue todo un éxito, lo que hoy llamaríamos best-seller.  Pero el título ya les dio que pensar a los intelectuales, pues Formosa (actual Taiwán) era territorio malayo-polinesio invadido cada tanto por colonias chinas, pero no japonesas.  Parece ser que el libro sobre historias de la isla estaba inspirado en “Utopía” de Tomás Moro.

Años más tarde, cuando su fraude ya era público, escribió un libro de memorias titulado “Memorias de ****, comúnmente conocido con el nombrede George Psalmanazar, un reputado nativo de Formosa”; libro que apareció tras su muerte donde cuenta toda la verdad pero, su verdadero nombre continúa hoy siendo desconocido.


Si quieren ampliar un poco la historia de la Princesa Caraboo, hay un film de 1994 británico-yanqui dirigida por Michael Austin y conPhoebe Cates en el papel de la Princesa. La película no es buena pero si un buen documento audiovisual para ampliar esta historia.


Recuerden que, como buen impostor este quien les habla ya está mutando, un tanto arrepentido de lo que afirmó líneas arriba. Y volverá, en otra forma.

domingo, 3 de agosto de 2014

La Taxonomía y Borges

Como una vetusta tabla de madera, este Blog acaba de cumplir cuatro temporadas a flote en las tormentosas aguas de Internet. No se sabe con exactitud cuándo ni dónde se dio el naufragio o si el verdadero hundimiento está por venir. Algunos compañeros, pequeños polizontes, tuvieron la desgracia de perder todo en una infranqueable rompiente. A otros cada tanto la calafateada les falla y se filtra un poco de agua pero la siguen remando.
Me propuse darle una pintada de cara a la tabla. Le agregué un cabezal, modifiqué algunas imágenes y citas que venían gastadas, pero de repente intenté simplificar el orden del arca. ¡Qué empresa imposible! Tratar de aclarar una búsqueda etiquetando las entradas la compliqué aún más y, ante el desorden, decidí enviar la clasificación completa al fondo a la derecha (de esta página).

A la vez, me di cuenta que en todo este tiempo no hice referencia a un autor que cada tanto consulto, y ¡Glub Glub! Me sumergió con todo su peso en las profundas aguas del desconcierto. Recordé un relato suyo que describe a la perfección (con el humor y el ingenio que lo caracteriza) el sentimiento este de clasificar lo inclasificable, el Caos; de ordenar en forma caprichosa. Y dice lo siguiente:

"[…] una enciclopedia china que se titula Emporio Celestial de Conocimientos Benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en:

(a) pertenecientes al Emperador, 
(b) embalsamados, 
(c) amaestrados, 
(d) lechones, 
(e) sirenas, 
(f) fabulosos, 
(g) perros sueltos, 
(h) incluidos en esta clasificación, 
(i) que se agitan como locos, 
(j) innumerables, 
(k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, 
(l) etcétera, 
(m) que acaban de romper el jarrón, 
(n) que de lejos parecen moscas. 

[…]
notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el Universo."

Hay numerosas discusiones acerca de si las etiquetas o tags son realmente una taxonomía popular o si se debería llamar folksonomía (de folk, persona) debido a que son los propios usuarios los que clasifican las mismas y si es lo mismo etiquetar que categorizar, agrupar o describir contenidos. Tengamos en cuenta que las etiquetas hoy en día son llanas, no hay jerarquías ni agrupaciones dentro de las mismas, al menos por ahora.
Dependiendo de la utilidad que cada uno le de a las etiquetas hará lo que le plazca, y podrá así desordenar (aún más, al igual que vuestro servidor) su propio Caos.


Extraído de“El idioma analítico de John Wilkins” de Jorge Luis Borges. 

sábado, 26 de julio de 2014

El Bajo en los Simpsons

¿Hace falta una introducción acerca del impacto que los Simpson tuvieron en la cultura y particularmente en mi generación, aquella que los vio crecer y a la vez se crió junto a la serie? Con estas dos líneas no alcanza, deportistas profesionales ¡Siempre quieren más!. Como se darán cuenta los que siguen estas publicaciones el humor que se suele manejar por acá es el de los capítulos clásicos.
Ya publiqué una entrada acerca de las canciones de rock, pero esta vez poniendo la lupa gigante en los instrumentos musicales aparecidos en la serie, nos encontramos con que hay un capítulo en que a Bart le regalan una guitarra eléctrica, y otro en que le compran una batería para ver si puede canalizar toda su energía en algo productivo. Ni hablemos de que el instrumento más famoso es aquel al que le han dedicado varios capítulos enteros: el saxo de Lisa. También tenemos, por ejemplo, aquel teclado gigante de la juguetería, la vieja que toca el órgano de la iglesia y la gaita de Willie o el laúd de Martin.
Hoy vamos a hacer justicia al instrumento menospreciado, aquel que salvo algunas bandas o excepciones es dejado de lado y reemplazado sin alterar el Universo, el instrumento héroe de este blog. Y entonces, con ustedes las mejores escenas de bajos y bajistas aparecidos en los Simpson hasta la temporada 22, la última que vi completa (¡ya van por la 25!).

El primer bajista de quien tenemos novedad es el que aparece como acompañante de encías sangrantes en el capítulo “La depresión de Lisa”. Como casi todos los bajistas, un completo desconocido.

La serie está llena de bajistas y contrabajistas aburridos de fondo, pero hay una banda que suele estar contratada siempre en fiestas y convivios. Pasadas ya unas cuantas temporadas los dibujantes se dieron cuenta que debían respetar esa formación y casi que lo hicieron. Digo casi porque a veces van mutando los integrantes. La banda se llama “Larry Davis Band” aunque a veces aparecerá como “Larry Davis Experience” y otras como la “Larry Davis Dance Kings”. Tienen un cantante de bigotes latinos y peinado a la rockabilly, un guitarrista aburrido de pelo largo, en la batería uno de rulos, el saxofonista es de bigotes estilo country y lentes negros, y nuestro hombre del bajo es siempre un negro petiso con una mata de rulos en el parietal, a veces zurdo a veces diestro (lo que lleva a pensar que no siempre es el mismo o que es demasiado virtuoso).

Pero el primero que verdaderamente participó de una escena memorable con bajo es el libidinoso Barry White. Lisa y Bart necesitaban sonidos graves para atraer a las serpientes y así salvarlas de los garrotazos. Entre los discos de la casa no había ninguno pertinente y la solución se presentó por sus propios medios, tarareando por la puerta de la casa. Lisa esta vez se cuelga el bajo.

Cuando Homero va a la Universidad no todo es como había visto en la TV. Le tocó el Sr. Peterson, un rector completamente humano que al parecer había estado en The Pretenders (en la traducción latina no lo mencionan, tan solo dice que “era bajista en un grupo”) y la línea de bajo que toca es muy parecida a lo que hacía en la susodicha banda Pete Farndon en temas como “Space Invaders” o “The Phone Call”.

Quizás la secuencia que mejor define al bajo según el humor de los Simpson es en la que aparece el genio Elvis Costello en el campamento de los Stones. Todos quieren tocar la guitarra y trata de conseguir algún bajista. Sucede en las mejores bandas. Gran secuencia.

Hay una secuencia que tiene un gran chiste sobre las bandas de hard rock, seguida de otra en la que Rick James, antes que se lo lleven preso, canta y toca con el bajo “Superfreak”, traducido en Latinoamérica como “pesadón”.

¿Arturito (R2-D2) tocando el bajo? Solo en un sueño de Bart puede ocurrir, y sólo a Homero se le puede pegar el hitaso “En el espacio Bart celebró…”

El chiste sobre Seinfeld (mal doblado vaya uno a saber por qué) por Nueva York, tiene el clásico bajo que separa las escenas.

Como bien dijimos Bart tocó la viola y la bata, nunca el bajo, pero al menos le escuchamos un “qué ritmo” al imitar un contrabajo.

En una de las últimas temporadas que vi, hay 2 historias de amor y una está basada en los Sex Pistols. Nelson hace el papel de Sid Vicious y esto ocurre:

Hay un chiste muy bueno con la banda que toca en la iglesia (aquella en que canta la que sería novia de Flanders). Marge cuando los ve tocar comenta “¿ese no es el bajista de Satánica?”. Gajes del oficio.

De todas las bandas (y fueron muchas) que tuvieron participación en la serie, algunos bajistas tuvieron su momento de gloria. El capítulo en que aparecen los Red Hot, Flea tiene sus segundos de fama y algunas líneas en la serie. Lo mismo Adam Clayton de U2 o Dee Dee Ramone (el que dice “y que pronto te vayas al infierno carcamán” luego de cantarle el feliz cumpleaños a Burns), Mike Mills de R.E.M. no puede mear en el garaje porque lo mira Lenny. La bajista de Smashing Pumpkins también tuvo sus segundos y el de Spinal Tap (el que tenía escrito “Springfield” detrás de su bajo). Tom Hamilton de Aerosmith tuvo primeros planos, al igual que John Entwistle de los Who,  Robert Trujillo de Metallica, el de Blink 182, el de Kid Rock, el de BTO y algunos otros. Hasta el beisbolista Steve Sax aparece tocando el contrabajo en su propia banda.
Pero quizás el bajista que más influenció a la banda es el de los Guns ¿por qué? Por si no saben nada de él, se llama Duff McKaffan ¿ahora te empieza a sonar?...

Bueno, que la cerveza de la mejor serie lleve tu nombre no es poca cosa. Por el bajo y a tu ¡Salud!

Los Simpson nunca paran de sorprenderme, seguro alguna secuencia se me pasó. Si alguno recuerda otra escena en que intervengan las cuatro cuerdas que avise. Y ahí se ven.

lunes, 14 de julio de 2014

Alicia en el País del Rock and Roll

“Alicia en el País de las Maravillas” y su no tan popular continuación “Alicia a través del Espejo” son libros que se caracterizan por la pluralidad de sentidos que desprenden.  Los niños los aprehenden en su sentido más literal y directo, pero también se puede analizar esta obra por ejemplo desde la lógica, la psicología o las artes. Bajo el seudónimo de Lewis Carroll su autor creó personajes famosos dentro de la cultura (principalmente la anglosajona). El Conejo Blanco, El Sombrerero Loco y la Oruga Fumadora son personajes que han saltado por encima de esta obra y cobraron vida propia en la cultura popular.
Hoy veremos las canciones de rock que mejor plasmaron las sensaciones que deja leer esta obra fundamental.  

Ya que hablamos de una intertextualidad literario-musical qué mejor para arrancar que los Beatles. Alicia influyó dos temas de tintes alucinógenos que compuso principalmente Lennon. Si bien Lucy in the Sky with Diamonds arrancó a partir de un dibujo que hizo su hijo Julian, muchas de las imágenes que se desprendieron al componerlo están tomadas de esta historia. Aunque el tema cobró mayor importancia para los medios cuando las iniciales LSD cubrieron todo lo que el tema podía significar, éste tenía mucho más para decir que una simple comparación de los efectos de la droga con el libro. Pero hay otro tema que para mi se relaciona mejor con el texto de Carroll, es la gran canción Iam the Walrus. Lennon había leído “Alicia a través del espejo” y le había llamado mucho la atención el poema que se recita sobre “La Morsa y el Carpintero”, aquellos que engatusan ostras para comérselas. Después de la publicación del tema de los Beatles, Lennon entendió que el poema era una metáfora alusiva al capitalismo (la morsa se come todas las ostras y no le deja nada al carpintero) y exclamó “¡Mierda! Me equivoqué de personaje” pero claro, la canción ya había tomado vida propia como una bola de nieve y quién iba detenerla. En el estribillo también hablará del hombre huevo, clara referencia al personaje que aparece en ese mismo segundo libro de donde John sacó La Morsa, y es Humpty Dumpty. El resto del tema corre por cuenta de Lennon, sus viajes y hasta lo azaroso de grabar sonidos que la radio transmitía al momento de la composición.



Tom Waits compuso varios temas para una obra teatral. Si bien el proyecto no plasmará el libro en su forma más literal los temas que allí compuso tienen ese aire alucinatorio que impregna las páginas de la historia de Carroll y hasta se dice que incursiona más bien en la oscura relación que el escritor tenía con la niña Alicia que inspiró el libro. Alice, el tema inicial a modo de muestra…

Una que tiene que estar pero que es de lo más flojo de esta lista es la canción del primer disco solista de Enrique Bunbury: Alicia (expulsada al país de las maravillas). En el video podemos ver que Bunbury no le canta a una niña sino a una modelo conocida por todos nosotros (pregunta para mis seguidores: ¿es Dolores Barreiro no?)

Tanto la canción Sunshine de Aerosmith como su video publicitario hacen referencias directas al libro. El tema está plagado de frases sacadas de la historia como “Me comí el hongo y baile con la reina” o “perseguí el conejo hasta el árbol” y por su parte en el video se lo puede ver a Steven Tayler en el papel del Sombrerero Loco, no creo otro personaje le quedara tan bien.

La banda de rock psicodélico Jefferson Airplane dedicó también un tema a la historia. El tema se llama White Rabbit  y fue publicado en el disco Surrealistic  Pillow. Así como lo habían hecho los Beatles en Lucy in the Sky with Diamonds, este tema describe los paralelismos entre la experimentación con el LSD y la historia de Alicia, pero van directo, sin los rodeos que Lennon había utilizado. Cuando apareció este tema era el Verano del Amor y no faltaba mucho para Woodstock, así que estamos en plena era hippie y no sorprende un tema así, sorprende cómo la historia del libro toma otra significación en una época determinada.

Antes de cerrar, vamos con mis dos preferidos al respecto, con lo cual quedará demostrado esto de la multiplicidad de lecturas que puede tener esta historia. Dos temasos que no hace falta explicar mucho, hablan por sí mismos. El primero es de un cercano y muy conocido artista (en la etapa de Serú Giran) que tomó la historia en un sentido metafórico para describir lo que se vivía en la sociedad argentina durante la última dictadura militar y así evitar la censura. Canción de Alicia en el País...

Y para que no terminemos muy abajo, el segundo es un gran amigo de esta casa, el señor Tom Petty. Si bien la letra no hace ninguna referencia a los libros de Alicia, Don't come around here no more es el que considero como el mejor video sobre esta historia. Un poco de humor, otro tanto de buen guión, algo de utilería y escenografía y el gran Tom Petty cerrando un tema como se debe.