Mi cassette de los doce sobrevivió a una frenética mudanza.
Mi cassette de los doce apareció arrumbado en el fondo del último cajón de la habitación más obsoleta.
Mi cassette de los doce abre así:
Mi cassette de los doce está gastado de tanto haber sonado.
Mi cassette de los doce es símbolo de una época en que había que rebelarse pero aún sin saber contra qué ni quién.
Mi cassette de los doce tiene himnos que hoy escucho en la cancha y en los momentos de "viejitos" en casamientos.
Mi cassette de los doce tiene tachaduras como esta: La Pachanga o como esta Mariposa Tecknicolor , de las que tiempo después me arrepentí.
Mi cassette de los doce tiene canciones que aún suenan en las radios.
Mi cassette de los doce tiene ocho segundos de silencio entre "Qué ves?" y "Ya no sos igual".
Mi cassette de los doce cerraba en forma abrupta sin terminar esta canción:
Mi cassette de los doce fue la antesala de todo lo que escucho y soy.
¿Para qué carajo uno tiene un blog si no piensa hablar de su cassette de los doce?
¡Silencio en la Sala!
El bullicio característico de las inauguraciones en otros años no se hizo presente.
Una desatinada elección de fecha con feriado sorpresa, día del padre, partidos de selección de fútbol y pleno solsticio de invierno con lluvias y frío, apabullaron a nuestro público.
Recién sobre el cierre la concurrencia fue aceptable, y varios se colaron a lo Indiana Jones, justo mientras se cerraban las persianas.
Así y todo se agradece a todos los que fueron, y en este medio tengo que resaltar la presencia estelar del Demiurgo de Hurlingham, a quien tuve el placer de conocer, y quien ha aportado su punto de vista y sacado varias conclusiones que yo no tenía en cuenta... ¡ahí tiene el formulario de comentarios para explayarse, Mr. Demiurgo!
Algunos de los trabajos presentados:
La Última Aventura del Macró
Óleo sobre tela (80 x 60 cm.)
La vuelta del Ciclón a la Liga Nacional de Basquet el año pasado fue una de las alegrías más grandes, un cruce de dos pasiones.
Es irónico pensar que volvió 30 años después de abrir la primera Liga (en 1985) aquella en la que luego descendió. El tiempo se burla de San Lorenzo, y San Lorenzo parece burlarse del tiempo: León Najnudel, el impulsor de la Liga lo vio todo desde esa foto en el Héctor Etchart, este pasado jueves 26 de junio de 2016. El día de La Otra Vuelta.
Es cierto que el técnico Julio Lamas (hincha del Ciclón) pudo contar con muchos de los jugadores que fue señalando, pero también hay que tener en cuenta que la inversión en jugadores se vio reflejada en la convocatoria de público, llenando Obras y Ferro, dándole impulso y expandiendo la Liga. Así y todo, la billetera no es garantía ¡cuántas veces han fracasado los equipos más caros! La clave deSan Lorenzo fue que supo jugar mejor cuando mejor hay que jugar en el basquet: en los playoff.
Un equipo corto (sólo tres o cuatro suplentes llegaban a jugar todos los partidos) pero efectivo, y que en el momento decisivo supo consolidar la última elección de extranjeros.
Arrancó la temporada regular con nueve triunfos consecutivos, luego ingresó en una serie de marcados altibajos producto en parte de lesiones arrastradas por los jugadores. Así es como llegó a los playoff con varias series de definiciones de visitante.
Creo que la mejor serie fue contra Gimnasia Índalo (de Comodoro), amplios candidatos al título. Una serie muy pareja, muy luchada, y que definió todos los partidos en los últimos segundos.
El equipo que lo consagró: Marcos Mata, el Penka Aguirre, Lucas Faggiano, Fernando Martina, Bernardo Musso, Marcus Elliott, Roquez Johnson, Matthew Bryan, Eric Flor, Leandro Cerminato y Lisandro Fernandez. Y por supuesto, Walter Herrmann (también hincha del Ciclón) tiene asegurado un lugar en el panteón de los ídolos. Merece varios post aparte.
San Lorenzo históricamente supo tener buen basquet pero el club sufrió demasiados golpes a partir de los ochenta. Hoy, podemos hablar de La Otra Vuelta, la vuelta a Boedo donde está a punto de terminarse el nuevo estadio de basquet: el adelantado.
No es fácil para los hinchas fanáticos del fútbol aceptar otro deporte en su club. A todos aquellos que me decían "un deporte que se juega con la mano no existe", y hoy pagan entradas o lo ven por TV... y luego me consultan por ciertos detalles del reglamento de basquetbol. A esas personas les está apuntando el basquet de San Lorenzo, y las está conquistando.
Y a la gente del barrio, la que no siempre tiene todas las oportunidades, es a esa a la que tienen que apuntar todos los clubes.
Habíamos dejado al hombre cuesta abajo con
una guitara en una mano y unas tablas (¿o eran discos?) en la otra. La biaba de
gomina y la sonrisa inalterables, para presentarnos nuestro algo irónico Decálogo:
Luego de un tiempo, me verás volver... con nueve pinturas estreno.
Los más perspicaces notarán que en el lugar que tuve en la tarjeta puse un inédito (al menos para esa Galería) que también estará. Los expositores somos menos, pero como dedicamos más tiempo estamos seguros que vamos a cubrir todos los espacios disponibles y puedo asegurarles que se van a ir con las retinas impregnadas de colores e ideas.
Para los que no puedan ir, luego del cierre de la exposición estaré presentando aquí las fotos de las obras (de a poco, tampoco se las voy a hacer tan fácil).
En la entrada anterior hablamos, tangencialmente, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Hicimos foco en la figura de su cantante y letrista. Hoy es
el turno de enfocarnos en su guitarrista y corazón melódico, ídolo
máximo de este blog: Eduardo Skay Beilinson
Se que con esta entrada le voy a estar dando un arma a los
denostadores de esta gran banda ¡teléfono para JLO!... pero habrá una defensa del caso. Para mí no es exactamente un plagio (ah bien,
¿por qué carajo el encuadre bajo ese título, no?) sino un homenaje, una cita.
Casi todos los argentinos (o casi todo el cono
sur) conoce este tema editado en el primer disco de Los Redondos,
Gulp!, de 1985. No analizaremos la canción "La Bestia Pop" completa, sino la melodía de saxo (grabada originalmente por Willy Crook) que suele corearse por los ricoteros como Vamoo Vamo Lo Redooondoo.
¿Cuál?
La que aparece a los 1´28´´ y se repite a los 2´19´´
Ritmo pegadizo ¿no? Pero resulta que en 1980 (cinco años antes que los Redondos) la
banda Adam & the Ants sacaba un disco que tenía "Feed me to the Lions". Presten
atención a los 1´ 30´´...
Esta sección se titula
“Plagio del plagio”, por lo que ya deben intuir que Adam y sus hormigas luego de este post no se van a ir nada limpios (amén de su pulcro look).
Pasemos al mundo del cine y las bandas sonoras: dos décadas antes, aparecía
esta melodía de Maurice Jarre en Lawrence of Arabia.
Todo indicaría que el riff (de Adam y de los Redondos) desciende directamente de la
banda sonora de esta película en la que te cansás de ver arena. Pero...plagio del plagio del plagio... tampoco se va a llevar todos los laureles el amigo Maurice (ya en su momento se llevó un Óscar a la mejor banda de sonido).
Hasta donde yo pude bucear en el pasado, la
melodía original es de Sigmund Romberg, en una canción que se llama “Softly, as
in a morning Sunrise”.
Los vejetes melómanos que transitan por estas páginas tal vez habrán escuchado esta composición por Chet Baker o Sonny Clark o tal vez por Artie Shaw. En cambio los que son tan jóvenes como yo (¡ja!) recordarán
haber escuchado esta melodía cuando Homero y Apu comienzan su
viaje a la India.
Volviendo a los Redondos, queda en Uds juzgar si es un plagio o un homenaje. Pero si vamos al terreno de los homenajes, se puede escuchar la melodía en ese gran Tributo sinfónico
realizado hace un par de años.
Si tu pasión es el acordeón cumbiero santafecino ahí tenés el cover de los Palmeras. Para bandoneón tanguero-arrabalero el de Fabiana Cantilo. Sea la forma en la que fuere, es un temazo que parece estar siempre actualizado. El Indio Solari dijo alguna vez (palabras más palabras menos) que "la clave de la perdurabilidad de la canción quizás se deba a la ambigüedad de su letra. A veces parece incitar realmente ¡a brillar! y otras, de acuerdo a cómo viene la mano, ese canto se transforma en algo irónico". Cualquiera que haya estado en una banda de barrio con poco futuro y que haya interpretado esta canción frente a una veintena de personas exaltadas como si estuvieran frente a Los Redondos en La Esquina del Sol, lo sabe.
En fin, es un tema que vuelve. Y creo que la melodía fue utilizada de mejor manera por
Dancing Mood, cuando presentaron a Skay en su show “Deluxe”. A los 3´40´´ lo
que vinimos a buscar…