"Boceto de un apunte para un borroso intento de ensayo misceláneo"

martes, 26 de abril de 2022

Crecer

acrílico y óleo, sobre tela (90 x 60 cm)


🎶 Crecer 🎶

domingo, 10 de abril de 2022

El Humor de La Venganza 2020

Entre todo lo que la pandemia se llevó y que va devolviendo a cuentagotas se encuentran las presentaciones en vivo de La Venganza en el teatro Caras y Caretas. 

A partir del 18/03/2020 los programas se realizaron vía comunicación virtual, con el consabido resentimiento de los segmentos de humor ya que las voces se pisaban o tenían que dejar un segundo de silencio para dar paso al compañero y bla bla bla media hora de mala literatura.

Casi como premonición, el mejor programa del año fue el del 17 de marzo en el teatro Roma de Avellaneda, justo un día antes de que se decretara la cuarentena en Argentina.

Viendo que La Producción hace esfuerzos sobrenaturales para elegir los mejores programas grabados pero con unos impecables resultados nulos, me ofrezco como parte de la misma. 

A modo de carta de presentación en mis funciones, estos minutos del segmento "¿Por qué en este programa no se habla de la farándula?" del 06/02:

Disculpe si no le doy las mismas.


Anécdotas:
*A principios de año hubo un programa presencial con Coco Sily.
*en un segmento humorístico Dolina gritó ¡¡¡¡Socorro!!!! en su casa, y hubo vecinos y/o familiares que acudieron al llamado.
*El 25/11 no hubo programa por la muerte de Dios Maradona. 
*Para fin de año 2020, Dolina hizo un streaming, algo más parecido a los programas que realizó para TV que al programa teatral de radio.

Lo mejor de años anteriores:



foto de mi amigo Axel sentado en el suelo
entre el escenario y la fila 1 del Caras y Caretas,
primer programa en vivo 2022.


Por suerte ahora, en abril de 2022, el tridente Dolina - Barton - Guilespi (más el Trío Sin Nombre) retomaron sus actividades habituales.

Larga vida a La Venganza, el mejor programa de radio, que no sólo existe para jorobar a Gabriel Rolón.

jueves, 24 de marzo de 2022

Apuntes Vacacionales

*Se puede criar un bebé y al mismo tiempo disfrutar de buenas series. Están mal quienes sostienen lo contrario. Llevo completadas todas las temporadas de Pocoyó, los Backyardigans y bastante avanzado estoy ahora con Peppa Pig.


*En algún idioma el término vacaciones debe significar días-que-se-te-pasarán-volando.


*El vendedor de detectores lo habría estafado. En la playa seguí unos minutos al pobre tipo del detector de metales y... sólo desenterraba mentiras.


*Septiembre. Vacaciones cerradas para marzo. Se chequea el calendario lunar, día y horario exacto de salida de la Luna llena desde el mar. Marzo, un día antes: servicios meteorológicos anuncian cielo despejado toda la jornada, condiciones óptimas. A tres horas del evento: nubes oscuras asoman por el oeste. La historia de mi vida. Etcétera. Fin.

viernes, 4 de marzo de 2022

Clases de Manejo con Sylvester Stallone


Lección III Si al conducir un Mercury de los cincuentas tienes que dar caza a un Plymouth de los setentas, debes seguir algunos consejos del profesor Cobretti: 1) abróchate el cinturón, querida 2) espanta a niños ciclistas, paseadores de perros y familiones, sin atropellarlos; debes concentrarte en tu objetivo: destruir por completo el puesto callejero de venta de comida chatarra rica en grasas saturadas de dudosa procedencia 3) al tomar las curvas no ahorres en neumáticos 4) jamás uses los espejos retrovisores, el movimiento de cabeza te descontracturará las tensiones de la persecución y te dará una amplia visión panorámica 5) aférrate al volante y de ser necesario, enfatízalo estirando los dedos 6) sobrepasa otros autos siempre por el carril de la izquierda 7) aquí viene el punto más importante: puedes violar las dos primeras leyes del finado Newton, la inercia y la dinámica no tendrán por qué limitar tu universo posible, podrás realizar un conveniente giro de 180º del Mercury, sin que las ruedas de tu auto se den por aludidas, y así disparar tu ametralladora en la dirección precisa en el momento justo para volar las autopartes de una camioneta entrometida dejando el chasis apenas sobreviviente sobre la apestosa acera. Recuerda regresar el Mercury los 180º de vuelta rompiendo una vez más con todas las leyes de la física conocida 8) acelera, que la pena por atropellar algún vago pordiosero durmiendo en un callejón junto a su inmunda basura no te detenga 9) esquiva al Santa Claus que siempre oportuno se asomará desde la cabina de seguridad del hipermercado 10) puedes salir del mencionado centro comercial haciendo saltar tu Mercury de los cincuentas desde un primer piso sin daño alguno, en la peor y más inútil escena filmada en un estacionamiento 11) te resultará fácil avanzar por el conveniente intersticio que dejan dos filas de autos y luego atravesar la línea de fuego de dos camiones de nafta y/o carga inflamable que acaban de hacer explotar los malosos 12) Llega el momento de aplicar el as en la manga: el óxido nitroso se activará con una perilla cuidadosamente colocada en el tablero de tu auto y le dará la inyección de potencia que necesitas, el velocímetro ya no puede medirte, quedarás listo para 13) saltar las convenientes lomas del paisaje urbano que tanta gracia le harán al director y su equipo de filmación enfocándote desde distintos ángulos una y otra vez y otra vez y otra vez hasta sacar chispas de los cables y señalética en altura al ritmo de ochentosas guitarras eléctricas 14) al ingresar al astillero contiguo puede que un barco sea el destino final de este viaje, por una pequeña distracción llamada escopetazo, pero estarás listo para cualquier otra peculiar aventura automovilística sin tener que abonar la cuota de autoescuela.

Cobra, 1986.





De los creadores de El Esternocleidomastoideo de Arnold y Las Venas Pulmonares de Jason Statham

domingo, 13 de febrero de 2022

Dalila

 Sansón 3/3.  Dalila. 

Para vindicar a esta mujer (que según la versión oficial no se porta bien), y para tantas otras que son también denostadas en el Libro, le ponen voz: algunas de mis dalilas.


16  4-5 Sansón se enamoró de una mujer del valle de Sorec llamada Dalila. Los jefes de los filisteos le dijeron a ésta:«Enamóralo y averigua de dónde saca tanta fuerza y cómo podríamos vencerlo y amarrarlo. Te daremos cada uno de nosotros mil cien monedas de plata. 


6-14 Entonces Dalila le preguntaba a Sansón de dónde sacaba esa fuerza tan grande y cómo podrían dominarlo. Sansón le contestaba con mentiras, maneras falsas de amarrarlo: cuerdas de arco, nuevas y todavía húmedas; siete cordeles nuevos trenzados, que nunca se hayan usado;  tejiendo las siete trenzas en la urdimbre de un telar, apretándolas con un peine. Ella lo adormecía y luego gritaba: «¡Aquí vienen los filisteos!» Pero Sansón se despertaba y rompía siempre las ataduras con su fuerza. 


15-17 Hasta que Dalila le dijo: «Tú dices que me amas, pero tu corazón no está conmigo. Pues por tres veces te burlaste de mí y no me confiesas de dónde te viene tanta fuerza.» Y como Dalila insistía y lo molestaba todos los días con sus preguntas, llegó un momento en que Sansón se sintió morir de hastío. Entonces le dijo la verdad: «Nunca me han cortado el pelo porque soy nazireo, consagrado a Dios. Si me cortaran el pelo perdería mi fuerza y sería como cualquier hombre.» 


18-21 Dalila adormeció a Sansón sobre sus rodillas y llamó a un hombre que le cortara las siete trenzas de su cabellera. Inmediatamente empezó a debilitarse y se le fue su fuerza. Cuando Dalila le gritó: «¡Sansón, los filisteos!», él despertó y pensó que se salvaría, como en las otras ocasiones. Pero no sabía que Yavé no estaba con él. Los filisteos le sacaron los ojos, lo ataron con dos cadenas de bronce y lo llevaron preso. 


22-25 La cabellera de Sansón comenzó a crecer en cuanto se la raparon. Los jefes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a su dios Dagón y para hacer una gran fiesta, y como todos se sentían alegres, dijeron: «Traigan a Sansón para que nos divierta.» Lo sacaron de la cárcel.


26.-30 Sansón dijo entonces al muchacho que lo llevaba de la mano: «Guíame para que pueda tocar las columnas en las que descansa la casa y así consiga apoyarme en ellas.» La casa estaba llena de gente y también estaban allí todos los jefes de los filisteos y la terraza repleta. Sansón invocó a Yavé y exclamó: «Señor, dígnate acordarte de mí, devuélveme la fuerza para que de un golpe me vengue de los filisteos» Sansón palpó las dos columnas centrales sobre las que descansaba la casa, se apoyó en ellas con su brazo derecho y con el izquierdo y gritó: «Muera yo con los filisteos.» Apretó con todas sus fuerzas y la casa se derrumbó sobre los jefes y sobre la gente allí reunida. Los que arrastró en su propia muerte fueron más que los que había matado en su vida. 


Esto viene de Sansón 1 y Sansón 2. Pero también de mucho atrás: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio

jueves, 27 de enero de 2022

Hoja de Ruta Cósmica

¡Hola, criaturas blogueras de la Galaxia! 

Resumen de lo publicado: nuestro viaje tuvo las siguientes paradas por El Barrio: Despegue - Luna - Venus - Mercurio - Marte - Júpiter - Saturno - Urano - Neptuno - Sol

(por supuesto: no está a escala).


Luego pusimos los pies sobre la Tierra para observar las dos hermosas constelaciones: 

Orión y Escorpio


Y en una segunda cruzada atravesamos el Cinturón de Asteroides



Siguiendo el impulso decidirán el próximo destino.

Marquen con una cruz (o comenten debajo) a dónde vamos la próxima:


□ Lunas galileanas de Júpiter

□ Planeta enano Plutón

□ Próxima Centauri (la estrella del barrio más cercano) 

□ No sabe / No contesta / Jamás le interesó esta boludez

domingo, 16 de enero de 2022

URSS 1966

La única salvación posible era aplicar su Método.

El escenario era hostil y los personajes, opresivos: euna pequeña oficina con decoración minimalista, una mesa de interrogatorios y dos incómodas sillas; un científico de gruesas antiparras y guardapolvos con número de matrícula incoherente le lanzaba una ráfaga de preguntas fatales, disparatadas. Los labios del tipo se movían pero no emitían sonido alguno (¿se comunicaba por telepatía?). Con expresión ceñuda presionó un intercomunicador, movió su boca repetidas veces y se fue.

Apareció una chica con uniforme blanco y frío como el burocrático sistema que le daba cabida, le hizo unas preguntas incomprensibles mientras registraba las azarosas respuestas en una ficha con caracteres cuasi cirílicos. El interrogatorio se alargó (otros agentes lo examinaban seguramente, tras el vidrio espejado) y al parecer una de las respuestas no fue la que se esperaba, la chica miró a un costado y bajó una palanca que dio la alarma. Sonido de sirenas, luces verdes que parpadeaban, corridas por todos lados. La oscuridad cayó como un telón de hierro.

¿Fue un corte en la transmisión satelital? Tal vez una falla técnica común de la época, analógica y rudimentaria, hizo que se malograse el programa (o tal vez era sólo una señal de ajuste).

Todavía un poco aturdido, despertó en posición horizontal en un galpón y desde su perspectiva pudo ver que estaba repleto de caídos en desgracia, de torturados. Recordó fugazmente que para escapar debía aplicar el Método. Debía ignorar los sentidos, ese era su único salvoconducto.

Antes de ponerlo en práctica un movimiento disruptivo lo arrancó de su reposo. Ahora iba a gran velocidad por largos pasillos con curvas y contracurvas, podía ver los tubos fluorescentes que fallaban en su arranque y volvían luego a iluminar carteles con señalética extraña (¡otra vez ese alfabeto cirílico!), hubo una rampa, la inercia de un ascensor, el sonido de una puerta tijera que se plegaba.

Cuando se detuvo se encontró en un salón marmóreo atiborrado de máquinas industriales. Llegó otra chica (¿acaso era la misma del interrogatorio, esta vez de negro?), le suministró unas píldoras, le dió a engullir un líquido espeso, y con un pinchazo en el brazo lo conectó a una sonda de la cual era evidente que obtenían todo tipo de información. Conectó unos cables, movió unas perillas, hizo un garabato en la ficha, y se retiró. Sintió un adormecimiento, un pitido a intervalos regulares, y un momento después lo invadió una sensación alucinógena... (era evidente que ingresaba en un agujero de gusano, un túnel de espaciotiempo que lo abrió a una nueva percepción, a otra forma de consciencia).

Revivió los momentos más felices de su vida, pero también las zozobras, y como en un cuadro cubista pudo sentir las cosas de distintos ángulos, a la vez:  el encuentro con el amor de su vida, la reciprocidad, el nacimiento de sus hijos, las peleas por motivos estúpidos, pescas en lancha por el Delta, el paso rutinario de los días aburridos, una estafa laboral, chistes de gallegos contados en Coruña, el desguace del estadio, la sensación de perder a sus seres queridos, también el primer día de escuela, y el increíble día en que lo dejaron sin su empleo, el duro clima de las madrugadas en la colimba contra el viento implacable, la brisa cálida de un largo viaje de vacaciones hacia el norte casi sin destino, rotura de meñiscos en un fulbito con amigos, un acierto en la lotería, la sensación de perder a sus seres queridos, su equipo campeón, el adormecimiento de una siesta de verano escuchando radio, el ruido de un corcho en las fiestas navideñas con familia numerosa, esa extraña luz en el cielo de la que tanto se hablaba en plena Guerra Fría...  

(¡El Método!Despertó de su letargo. 

Era lo único que le quedaba. Su mecanismo de defensa, suelo firme dónde pisar seguro. Mientras recordara la secuencia todo marcharía bien y lo dejarían ir. Por el contrario, el mínimo error, cualquier omisión o intromisión, haría tambalear el sistema. 

En el procedimiento no debía olvidarse ninguna pieza, todas eran fundamentales para la supervivencia, y el ritmo de la alineación principal era tan importante como la cadencia de un mantra espiritual, como la métrica y rima de un poema mítico que debe transmitirse de forma oral, de generación en generación:


Lev Yashin

Vladimir Ponomaryov

Albert Shesternyov

Vasily Danilov

Yozhef Sabo

Valeri Voronin

Igor Chislenko

Galimzyan Khusainov

Valeriy Porkuyan

Anatoli Banishevski

Eduard Malofeyev


Pero no había allí nadie para corregirlo o darle la razón (era ya muy tarde).

Y corriendo, apareció un camillero del Hospital Pirovano.





Para mi viejo,

que a su manera disfrutaba de esta página 

y de vuestros comentarios.

Con él se fueron mil y una anécdotas como ésta, 

tan inverosímiles como verídicas.

Algunas, irrecuperables.