martes, 21 de diciembre de 2010

EL GRAN HERMANO TE VIGILA



En la novela 1984, escrita en 1948, George Orwell presenta un futuro en el que una dictadura totalitaria interfiere hasta tal punto en la vida privada de los ciudadanos que resulta imposible escapar a su control. El mundo está dividido en tres grandes superpotencias en constante guerra: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental. Londres, perteneciente a la primera, se encuentra dominado por el sistema opresivo del Gran Hermano, líder omnipresente del Partido único o Ingsoc.



Winston Smith es un funcionario del Departamento de Registro del Ministerio de la Verdad, que irónicamente es el organismo encargado de alterar la prensa de tal manera que las noticias que incomodan al Partido sean sustituidas por otras que se adecuen a la verdad oficial. Un incidente aislado le hace sospechar que el Partido manipula la realidad hasta extremos inauditos.
Además del Ministeio de la Verdad, se encuentran el Ministerio de la Abundancia (que gestiona los cada vez más escasos recursos alimenticios y de materias primas), el Ministerio de la Paz (que moviliza tropas) y el Ministerio del Amor (encargado de ejercer la coerción física y mental sobre la población).
La primera manifestación de sumisión al partido es el acatamiento de sus tres grandes eslóganes: “La guerra es la paz”, “La libertad es la esclavitud” y “La ignorancia es la fuerza”. A través del falseamiento de la realidad, la abstinencia sexual y el odio hasta el dolor, el Partido se asegura la sumisión de sus ciudadanos.



Orwell introdujo además una serie de conceptos, fundamentales para comprender la novela:
nopersonas: las personas caídas en desgracia a los ojos del Partido dejan de existir. Más aún: nunca han existido. Son nopersonas.
vaporizar: acabar con esa persona. Convertirlo en nopersona.
doblepensar: es la facultad de cambiar de idea al compás de las consignas del Partido.
neolengua: lenguaje artificial creado por el Partido y que modelará la mentalidad de los súbditos del Gran Hermano.
crimental: es el delito de pensamiento opuesto al doblepensar y las directivas del Partido. Si un ciudadano no está convencido de la verdad del Ingsoc, tarde o temprano se delatará a sí mismo mediante el crimental y será capturado por la Policía del Pensamiento.
No existe intimidad. Cualquier acto solitario es antisocial, contrario a los principios del Partido. El miedo a cometer crimental es la primera señal de que se está cometiendo un crimental. Y Winston ya ha alcanzado esa fase desde el momento en que comienza a escribir un diario. Lo hace a escondidas, sorteando las telepantallas instaladas en su dormitorio que detectan su comportamiento. Y más tarde se refugiará en los suburbios de los proles, los indigentes que han quedado marginados y fuera del Sistema.
En Los Dos Minutos de Odio hacia Emmanuel Goldstein (el gran enemigo de Oceanía, el Partido y el Gran Hermano; el adversario necesario, el traidor al Ingsoc), Winston se acercará a Julia y nacerá un amor clandestino.
Pero ayudados por O´Brien, un compañero de trabajo de Winston, ingresarán en la Hermandad de Emmanuel Goldstein.
A partir de ahí el desenlace en el Ministerio del Amor, torturas de por medio. Pero sólo adelantaremos que Winston no podrá eludir su destino… ¿o verdaderamente lo hace?

Orwell no era un profeta, sino un escritor concienciado.  En esta novela distópica, no intentaba adivinar el futuro, sino evitar un futuro posible mediante un alegato que sacudiese conciencias e indujese a la reflexión. Lo que hace es criticar todo tipo de dictadura (o de democracia), describiendo un modus operandi propio de un enfrentamiento entre bloques (guerras constantes, falseamiento de la realidad, líderes carismáticos, el odio a un rival casual que permite unir a una nación, etc) para perpetuar su poder.
"Quien controla el presente controla el futuro. Quien controla el pasado controla el presente".
Se trata de una novela cuyo mensaje permanece completamente vigente. El Gran Hermano aún te vigila.


 Nota de Tornillo: Queda terminantemente prohibido ver cualquer adaptación cinematográfica (algunas son buenas) hasta tanto y cuanto no se haya leído el libro.

2 comentarios:

  1. Qué lindo post. Buen resumen de la obra de Orwell. A veces me recuerda al Chile capitalista de hoy por hoy, bro!

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    1. Muchas gracias Nocturno. Lamentablemente el mundo está funcionando así. Algunos como mi seguidor José García opinan que nuestra actualidad es más parecida a la que Huxley plasmó en Un mundo feliz. Si seguimos por esa vía tal vez terminemos en 1984.
      Esperemos que Chile (y Argentina) algún día puedan sacar de la garra.
      Abrazo!

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