El show de los Redondos en
el pub Gracias Nena (Dorrego al 1128 en el barrio de Chacarita) el 12-07-86 da para hablar largo y tendido. Fue posterior al Stud y anterior a Paladium. No es ni por asomo de los shows más prolijos, está plagado de
inconvenientes técnicos y controversias por los dichos del Indio acerca de las
condiciones del lugar pero por suerte también lleno de inéditos y otras
versiones de los temas clásicos.
Entre gritos de aliento
para el Piojo Ábalos (por entonces baterista de la banda) el show arranca con el Indio hablando y reclamándole al
dueño por las condiciones del recinto: "A ver si te queda un pesito para
arreglar el escenario hoy, eh"... "Acá es una guerra". Y salen a
la cancha con Ya nadie va a escuchar tu remera.
Primer inconveniente
técnico de la noche, Tito (Fargo) D´Aviero segunda guitarra oficial de esa
época, rompe una cuerda y mientras soluciona el inconveniente se escucha a la
gente agitarle cosas como “mostrá los músculos Piojo”. Detalle: cuando presenta a los músicos el Indio dice "Va a amenizar la
función.." , y esa frase conformaría unos 14 años más tarde
parte clave del tema "Sheriff" editado en Momo Sampler. Y se viene
Fuegos de Octubre casi a modo de prueba de sonido ya que lo hacen instrumental
con el saxo de Willy Crook que se engancha mientras "se soluciona el
inconveniente" (de Tito).
El Regreso de Mao es un
clásico inédito aunque esta no es la mejor versión. La batería se escucha muy a
lata (segundo inconveniente técnico) Skay lo dirá al finalizar el tema
"aparece una repetición de la batería tum tum tum" y el Indio
aprovecha para volver a quejarse "El teatro es lindo pero no nos sirve.
Solo, queda muy bueno".
Canción para naufragios.
Por momentos se escuchan voces y se corta la grabación, pero así y todo puede sentirse
lo "redondo" que salía el tema por esa época (el disco Oktubre se
grabaría un par de meses más tarde). Preso en mi Ciudad sufre también un par de
cortes en la grabación, pero también se hacen sentir los gritos de todos los esclavos
sensibles y chillones. Luego vendrán frases muy
graciosas del público presente "¡Pioojo no te mueras nunca!" y el Indio aprovecha
nuevamente para reclamarle al dueño "Costanzo, una plaquita de Harbor"…"es
un bolonqui esto"…"Se corre peligro acá, hay que darse la antitetánica"
Divina TV Fuhrer siempre suma
en vivo con los coros despreocupados. El "un doos treees" que
anticipa Motorpsico y que le permite a las guitarras entrar a la vez y hacerse notar a la guitarra rítmica de Tito Fargo. En Algunos Pocos Peligros Sensatos
se escucha un "Buena idea eh" cerca de la grabación y también un
"Bieen chee" al final, lo que demuestra lo precaria que es esta
grabación, que es más bien un documento desprolijo pero que no demuestra el
potencial de la banda. Otros shows de la época están mucho mejor grabados.
Semen up sonó siempre mejor
en vivo que como se grabó en Oktubre. Esta versión cuenta con unas variaciones en
las guitarras con un toque reggaero seguramente gracias a la mano de Tito Fargo
y cuando se suma Semilla con todo (sobre el final) hacen de esta una de las
mejores versiones, a pesar de la ausencia de la percusión de Claudio Fernandez (Don
Cornelio y la Zona).
Ahora si, a lo que vinimos.
Una seguidilla de inéditos para el recuerdo por cuatro.
Crazy Jazz es un bonito jam
de un minuto y medio, que parece un antecesor lejano de Ella debe estar tan
linda (al que le faltaban 2 años para ver la luz).
Sigue una de las mejores
versiones que escuché del gran inédito llamado Rodando, un temaso que le vuela
la peluca a más de uno, lástima que por momentos está cortado. Skay en coros le
pone mucha onda.
Cualquier cosa lo que
gritan los Redonditos de abajo:
"Rocaaanrooool
indioo" "Se me fruncen los huesos"
"Hacé la tuya"
"Intercambio gaseoso
Indio"
Y sigue otro inédito groso,
uno de esos que de haber sido grabado en algún disco oficial, hoy sonaría en
cualquier radio rockera, ladren lo que ladren los demás. Con ustedes: De aquellos polvos futuros lodos.
Alguien se acuerda de Willy
y en un momento de silencio, y el Indio aprovecha para decir “está medio manso esto”… “está para
chapar este show”. Patricio Super Show
Musica para Pastillas con
una frase que aún no se definía (atenti al muchachitas "salvajes" en
lugar de "fatales").
"No te pongas la
campera"… "Tiene frío el piojo”…"Músculo piojo".
El Jijiji diferente, con el comienzo de
guitarra a pleno que hacían por entonces y con el final de "Olga Sudorova, Vodka de
Chernobyl". Alguno pide Superlógico, pero nunca vendría. Si El Infierno esta encantador esta noche con el bajo bien al frente.
El Indio dirá "dice Omar Costanzo que hagamos el último tema que se tiene que ir". Y como no podía ser
de otra forma y a modo de cierre en Gracias Nena, el inédito Nene Nena.
Por algun motivo y por esas
cosas raras que tienen estas grabaciones piratas termina en fade out sin que
sepamos el final del tema o si hubo algunas palabras de despedida. Será hasta la próxima.
Esta
sección también podría llamarse "Cuando dos trenes chocan". Estaba muy tranquilo mirando Breaking Bad, tranquilo
es solo una forma de decir ya que vi los 62 capítulos en 25 días y los últimos
nueve de corrido (en fin, todo lo que habría que decir sobre esta gran serie creada
por Vince Gilligan ya lo dijo el amigo Luciano Sívori acá), hasta que algo muy groso
se cruzó en el camino.
En el
capítulo 10 de la temporada 5 (cuando la serie estaba barranca abajo y entre
emociones se me escurría de las manos) empezó a sonar un ritmo conocido pero que en un principio no lograba reconocer, no me dio mucho tiempo a pensar porque de repente empezó
a cantar… ¡El Pampa Larralde! Y los acordes de Quimey Neuquen, ese
loncomeo mapuche, pero esta vez completamente remixado.
La escena
es importante dentro de la serie aunque no revela nada trascendental de
la historia, así que el que se puede ver el video sin preocupación.
Ahora,
veamos cuán largo es el viaje de una canción proveniente de las tribus pehuenches
y araucanas hasta ser tomada por los yanquis para una serie situada en
Albuquerque. Si bien yo estuve en uno solo, los paisajes de Neuquén y
Nuevo México por momentos -solo por momentos- parecen similares, pero el tema es un himno al Sur (al sur
de la Argentina, a la Patagonia), en el estribillo reside la clave haciendo referencia al agua de la región. Es un loncomeo mapuche, ese grito de nuestra
tierra que se baila moviendo la cabeza y que los cantantes de folklore fueron rescatando del olvido. Quimey significa hermosa, bella.
¿Cómo es que llegó a reflejar las
sensaciones de un tipo loco enterrando algo en el desierto de EE.UU.?
La canción
original es de fines de la década del sesenta, y no es de Larralde sino de Marcelo
Berbel con letra del poeta Milton Aguilar. Ambos fueron decendientes de mapuches y se dedicaron a escribir sobre sus tierras y sus raíces. Acá la versión grabada por los hermanos
Berbel (los hijos de Marcelo).
La canción
se hizo famosa por ser el tema que abre el primer disco de Larralde, Canta José
Larralde de 1968.
De ese
disco la tomó Pedro Canale (el creador de Chancha Vía Circuito), un DJ argentino
que reside en México y en diferentes notas cuenta la casualidad que lo llevó a remixarel tema del Pampa para su disco “Rí o Arriba” de 2010 y explica también que
tiene un productor amigo en Los Angeles y que ése fue el contacto que transó con
los creadores de B.B.
Los leguleyos quizás puedan desasnarme. El capítulo en el que aparece este tema fue visto por millones de personas, generó millones de tuits y miles (no se si millones) corrieron a escucharlo y a ver de dónde había salido. ¿Los Berbel o Larralde reciben algo por todo esto?
En fin, vamos a lo importante, la música. El Pampa vive, aunque algunos lo dieron por muerto en las redes sociales alarmando a todos sus familiares, conocidos y seguidores. Hace poco con dos amigos fuimos a verlo a San Justo. Tocó en un pequeño teatro
para unas 300 personas, y este muchacho de Huanguelén nacido hace 76 años se
mandó un show espectacular. Guitarreada, mate, charlas sobre la actualidad,
filosofía, etimología, historias de orilleros y el campo, chistes (muchos
chistes y muy buenos) y también mucha cabroneada contra todo lo que no le
gusta.
Parece que ahora anda de gira por el conurbano bonaerense y ciudades aledañas, recomiendo
aprovecharlo antes de que pase de ser mito viviente a tan solo Mito.
“Creo que es una marioneta dictador” Willie Tanner.
Filosofando con un amigo sobre temas fundamentales
para la vida del ser humano topamos con la idea de que existe un capítulo de Alf
que define a la perfección la esencia de la serie, las ideas de
su creador, el por qué de la relación conflictiva entre los actores y la extraña recepción
del público.
¡Advertencia! Hay que aclarar cómo manejaban a Alf (así que el
que desee quedarse con la magia de que es un simpático ser proveniente de
Melmac que raje de acá ahora mismo, lo que se viene destroza ilusiones). Lamentablemente hoy haremos el
laburo de un psicólogo-forense.
Alf era una marioneta. Sí, todos sabemos que para los planos
abiertos se usaba al húngaro Mihaly Meszaros de 83 centímetros, pero los
productores detectaron que no funcionaba. Alf perdía gracia, los movimientos
eran tan toscos que asustaba a los niños y por suerte fueron abandonando esas tomas.
Para que la marioneta cobrara vida se necesitaban tres
personas, el principal titiritero era su creador Paul Fusco que usaba una mano
para controlar la boca de Alf, la otra era el antebrazo derecho y usaba una vincha con micrófono para hacer la voz en vivo. Lisa Buckley manejaba el otro brazo y Bob
Farppiano mediante un control remoto las expresiones faciales y las orejas. Así, los movimientos del alienígena se veían fluídos y naturales, y se
explica por qué siempre aparecía solo la mitad superior de su cuerpo (y no
se veía la conexión entre el brazo y el antebrazo).
Parece ser que en los sets de grabación coexistían varios problemas.
Para filmar un capítulo de 20 minutos se requerían unas 20 horas aproximadamente, ya
que había que coordinar los movimientos de la marioneta, evitar que se vean los
titiriteros, que todo esto parezca real y que los actores (muchas veces
fastidiados) logren conectar con la situación. Estas grabaciones se manejaban
de manera hermética para evitar que se divulgue cómo se realizaba el programa,
ya que ese misterio era el que provocaba mayor intriga en el público. En los
videos que se filtraron y se publicaron en la web se puede ver la cantidad de
veces que tenían que repetir una escena, ya sea por equivocación de los
titiriteros o porque se arrugaba la remera de Alf o porque el que manejaba el
control remoto olvidaba hacerlo pestañear o, como en este video. porque se
ponían a hacer chistes con la falta de oxígeno debido al vapor que simulaba las
nubes. En este otro video se puede ver la frustración de Max Wright.
Estos problemas y la tensión comenzaron a erosionar la serie,
los actores y el staff se fastidiaban al filmar (se dice que Andrea Elson sufría de
bulimia y ya sabemos cómo le fue a Max con todo eso del crack y los
vagabundos), el elenco principal se quejaba de que el alienígena recibía las
mejores partes del guión y dejaba mal parado a los demás, y encima nunca se pudieron
distanciar de los personajes que representaban y fracasaron en futuras
actuaciones quedando en la memoria colectiva con el apellido Tanner. Algún día
hablaremos del final de la serie y sus pesadillas.
El capítulo fue estrenado en 1988 y escrito nada más y nada menos que por Al Jean y Mike Reiss (luego guionistas de Los Simpson y creadores de El Crítico) quienes dieron en el clavo al poder analizar y describir a la perfección el carácter de la serie. Arranca con un típico destrozo hogareño de Alf y
luego con una de sus también típicas compras inútiles, en este caso, la
marioneta. Una vez que comprende cómo funciona la ventriloquía se inicia el
verdadero drama.Alf llama a su
marioneta Paul, no por simple casualidad. Ahora Alf (la marioneta) tenía su propia marioneta a quien
controlar y podía expresar a través de éste lo peor de su personalidad (así
como Paul Fusco lo hacía con Alf). Algún parecido disimulado tiene la marioneta
con el creador de la serie y yo personalmente he conocido uno al que podría tranquilamente apodar Paul (así como tengo un amigo apodado "Willie Tanner", su parecido es increíble).
“No pueden quitarme a Paul, se moriría” dice Alf en un
momento (y bien podría ser una referencia de lo que Fusco podría decir de
su marioneta al ver que el programa iba perdiendo éxito).
Alf ya afianzado como ventrílocuo empieza a realizar chistes
de mal gusto y echa la culpa de todo lo que hace mal a Paul, así las cosas
empiezan a ponerse un tanto oscuras. “Paul hacía
trampa y Alf parecía no notarlo” dirá Kate, como indicio de que algo anda mal. Asusta
muchísimo la secuencia en que Alf está dormido y Paul le habla a Willie (de
chico verlo así me dió un cagaso tremendo).
El gran momento se da cuando la familia decide obtener ayuda
psicológica y llaman a Larry, quien ya había ayudado a Alf en su relación doméstica con
los Tanner. Larry utiliza la frase “comerse al gato” como alegoría de “romper
las reglas”. Alf entonces lucha con su ego interior (representado en Paul). No revelaré el final pero tengo la teoría de que toda vez que Alf agita su jopo es
síntoma de gran momento en la serie. He visto volar ese jopo cuando lo ataca la
cucaracha, cuando se agita con el viento al manejar el Ferrari o cuando pasa
corriendo en el hotel de vacaciones con un extintor o también gritando “taxi taxi” en el
living de su hogar. En este caso se agita al querer derribar el retrato de la
madre de Kate revoleando un plato para “romper las reglas”.
Parece que sobre los créditos finales se escucha a Alf
riendo como loco (solo en inglés). En fin, es un capítulo para ser analizado por psicólogos, ya
que es una alegoría total de las alteraciones que sufrían los que hacían el programa: todos
se sentían marionetas controlados por el dictador Alf-Fusco, y a éste le costó
caro liberarse de su ego interior.
Intenté ver si se vendía algún Paul en internet y encontré esta imagen donde un yanqui le preguntaba a otro de dónde lo había sacado y la contestación era "se los compré a unos argentinos". Si alguien sabe dónde se puede conseguir que chifle.
Se anda diciendo por ahí que Alf va a volver y no
en fichas, sino con algún tipo de película animada. Fusco debería revisar
de una vez por todas este capítulo y hacer lo que Alf hizo
con Paul, para que no suceda lo que ya pasó con Proyecto Alf, la película
bastante mala (en donde los Tanner no aparecen por ser parte de un programa
de protección a testigos y están refugiados en Islandia, pero todos sabemos el
verdadero motivo por el cual no actuaron) y que se filmó en los noventa para darle un verdadero final a la serie pero que, para todos los que nos gusta la serie, casi que la matan.
Estaba buscando una buena excusa para chamuyar sobre la
mítica banda de Zaragoza. Durante mucho tiempo le di vueltas al asunto, escuché
un disco tras otro hasta cansarme, vi los shows en vivo que no había visto y hablé
con mis amigos fanáticos para saber los pormenores de los Héroes.
El nombre siempre me llamó la atención, me parece acertado (aunque
no mejor que Todos Tus Muertos o Los Auténticos Decadentes). Encaré por ese
lado, analicé por qué pudieron elegir ese título, qué sentidos desprende esa denominación
y… ¡decidí invertir la ecuación!. Así es como me puse a analizar cuáles son los
mejores silencios o pausas en sus canciones. Como decían Simon y el otro, The Sounds of Silence.
“El silencio lo es todo” dice el tema que dio origen al nombre
de la banda antes de salir al ruedo y que luego trocó el título de la canción por el de “Héroe de Leyenda”. De esa primera época son más interesantes las pequeñas
pausas de Mar Adentro, que permiten estructurar los versos y la música. Anuncian
el comienzo del teclado o los punteos de guitarra y claro, por la mitad (exactamente
a los 2´05´´) la gran pausa donde el tema pareciera, como Lerner, volver a empezar.
El clásico Maldito Duende como fue editado en estudio
arranca con un acople, pero siempre me gustó más la introducción que le daban
en vivo con arpegios y armónica. Me resulta muy lograda la versión concebida en
el MTV unplugged, mucho más tranquila, que le permite a Bunbury revolear la
armónica antes de arrancar con la canción y al guitarrista Juan Valdivia
rascarse a gusto y piacere antes del solo final.
Flor de Loto se
encuentra cruzado por pausas y arranques alternados, utilizando el silencio
como pausa reflexiva, dramática.
Y si hablamos de intención dramática cabe destacar la
cuenta regresiva del final de Hechizo, y el silencio que la sucede, que le da
mayor sentido a aquello a lo que invita el estribillo.
La frase “Silencio, he oído una voz” abre el tema No más
Lágrimas, frase que recuerda aquella vieja paradoja de “si un árbol cae en el
bosque ¿hace ruido?”. Bueno, la ausencia
total de sonido no significa que no haya comunicación, en eso estamos de
acuerdo ¿no?...
También en el Unplugged de MTV, inician los primeros acordes
de La Chispa Adecuada y después por consecuencia de un error técnico hacen
una pausa. Se soluciona el error y se da comienzo al tema. Ese dramático
silencio involuntario también es parte de la etapa más profesional de los
Héroes.
El tema Opio tiene un cambio de ritmo en el 3´50´´.
Pareciera que la banda baraja y da de nuevo, otra baraja grosa.
Deshacer el Mundo no es un tema con mucho cambio de ritmo
ni muchas pausas, tan sólo en el 2´40´´tiene un arreglo que desencadena en el
punteo y que a su vez luego desencadenará en el estribillo final de este tema
tremendo, la verdadera razón por la cual no podía quedar afuera. ¡Eso es!
El Live in Germany, video pirata (finalmente editado) de culto para los
fanáticos, está repleto de silencios, zapadas y pausas que sirven para que cada
músico se destaque con sus solos o aprovechen para entrarle a un trago, abrigarse
o secarse la cara (“Olvidado”, “Decadencia” o “Los Placeres de la Pobreza”).
Pero entre todos esos videos de pausas en shows prefiero, a modo de muestra, el
del disco “El ruido y la Furia” en Madrid 1995, tema Nuestros Nombres.
Y ahora sí, llegamos al Silencio Héroe. Si tengo que elegir
con qué tema quiero que abran un show, que sea con estos acordes. Los que arrancan Entre Dos Tierras, tema que te deja "la boca abierta como Bunbury al cantar". Va primero en
estudio y después en vivo.
A veces el silencio o el no decir algo es señal de un fuerte
significado, así que (una frase más y me callo): la pausa o el saber callar debe ser una premisa de los Héroes.
La historieta que engendraron Juan Sasturain en guión y el Viejo Breccia en ilustración es una obra de culto acerca de la dictadura militar argentina y su posterior conversión en la temprana democracia que fueron desarrollando durante una década. La saga está conformada por 4 tomos bien
divididos y con características y climas bien marcados, ya que los dos primeros
fueron concebidos bajo el régimen militar y de la temprana recuperación de la Democracia,
y el último fue una revisión de la Dictadura casi pisando la década de los noventa.
En lugar de laburar con hechos concretos de la Dictadura, la
aventura gira en las sensaciones y pesadillas que ésta engendró y bajo el
precepto de que “destino” y “sentido” son anagramas. Una historia llena de
homenajes históricos y artísticos, con citas que pueden ir desde Frank Sinatra hasta
Juan Manuel de Rosas y desde Palito Ortega hasta Joyce. Habrá jugadas de truco
que decidirán destinos y momentos de competencia porno en cualquier lugar de Buenos Aires.
Un tratamiento gráfico en torno a los grises, a las texturas,
a las caricaturas expresionistas y al collage que se irán adaptando al guión de
acuerdo a las sensaciones y matices. No todas son imágenes cómodas para el
lector, tragedia, indiferencia, muerte y miseria van rodeando las páginas.
El primer tomo (“El Piloto del Olvido”) es una presentación
del personaje principal, que no es un personaje que se deja definir
fácilmente. Aquel que abandona la lucha política y a sus compañeros y que prefiere
el Olvido –aquí en forma de prostituta- y con él una nueva identidad que obtendrá
de la marca de su gabardina. Los
personajes secundarios no son menores: Canelones, un rústico obrero uruguayo.
Enemigo, un solitario y taciturno aviador. Y, la frutilla del postre, un Borges
ficticio-real que, todavía vidente, elige la Revolución y que irá creciendo
como personaje de Resistencia dentro de esta historia. También este primer tomo
es la presentación de la pesadilla y el horror de la Dictadura, bajo la forma
de esos milicos y ayudantes del régimen, todos cadavéricos (el Viejo solía
llamarle “cara de lata” a los héroes, decía que la cara propia de un héroe
debía tener rasgos simples, no tan cargados como los secundarios; y que los
malos debían tener “cara de hueso” y “ojos de plomo”).
El segundo tomo es el que más me gustó la primera vez que
leí esta obra, quizás por su referencia directa al Adán Buenosayres de Marechal. Los personajes ya afianzados van en busca de “El Alma de la Ciudad”
(llamada Santa María) que está desapareciendo, para eso Borges traza una
estrella de seis puntas sobre el mapa e irán a cada uno de esos puntos.
Historia fantástica pero bien porteña. Esa búsqueda de la esencia argentina que
tanto interesaba a Borges, esa búsqueda entre el héroe y el traidor de la Historia.
El tercer tomo “La Isla de Guano” es el más denso, oscuro y
polisémico. Arranca con una clara reivindicación de Borges y de su arte
(deberían leerla para saber por qué, no lo voy a revelar aquí), demostrando que
hay que aceptar a Borges como fue, pero por lo que escribió y no por otra cosa.
En este punto los gráficos llegan a su mayor oscuridad y las figuras se ponen
más sombrías. Reúne a traidores, payasos caídos en desgracia, lluvias de mierda
y muchas muchas contradicciones borgianas entre el real y el ficticio.
Y en el cuarto (“Diente por Diente”) ya se empieza a
vislumbrar los blancos tanto en el guión más relajado y en tono de comedia, al
estilo literario de Osvaldo Soriano o Fontanarrosa, como en la ilustración, en
donde el Viejo suelta mucho más el trazo.
En esta parte se busca reconstruir la perdida sonrisa de
Gardel, obteniendo uno por uno sus dientes que se encuentran dispersos en
distintos puntos del globo (desde Cuba hasta París o Japón). Así la frase
bíblica del título se convierte en una frase literal y porteña. Una sonrisa que iluminará la historia, o mejor dicho, La
Historia.
El guión de Sasturain y los dibujos del Viejo Breccia en el proyecto "Perramus” funcionan en forma cohesionada y a cada relectura abren múltiples y
nuevas ideas. Así que después de esta reseña es hora de que le pegue una buena
releída. Vuelvo enseguida.
Antes de hacer una reseña sobre el tercer disco de la mejor
banda de rock de Brasil, Legião Urbana, tengo que hacer una salvedad. El track número 7 del disco necesita
una reseña aparte, no solo por su duración (dura 9 minutos y tiene 159 versos
sin estribillo. Repito: ¡sin estribillo!). Sino también por las temáticas que
aborda y la variedad de sensaciones que de él se desprenden; robos, marginación,
transas, amor, desamor, y hasta un duelo con pistolas. Esta última cuestión no
es menor ya que es lo que le da sentido al título, Faroeste es una “brasileñización”
de Far West, es decir Lejano Oeste. Caboclo es la denominación que se le da en
aquel país al mestizo.
La canción fue creada por un amigo de esta casa, Renato
Russo en 1979, quien solía interpretarla en su etapa de trovador solista (luego
de la disolución de Aborto Elétrico y antes de la fundación de Legião). Recordemos
que la banda es de Brasilia, aquella ciudad erigida en la década del 60 en el
medio de la nada para ser la Capital del país, y que así como fue planeada y
organizada, absorbió gente de diferentes partes de Brasil que luego
convivirían, con sus diferencias y su pasado. La historia es un homenaje de
Renato Russo a su ciudad y se da en plena dictadura militar, aquella que duró
hasta mediados de los ochenta, momento en que la banda sale al ruedo.
Como ya dijimos, fue grabada en el tercer disco de la banda en 1987,
“¿Que país é esse?” todavía con el bajista Renato Rocha quien luego de este
disco dejaría la banda. El ritmo es una balada que fluctúa entre la bossanova,
el reggae y el punk rock. Puede llegar a buscarse como influencia la canción
“Hurricane” que Bob Dylan escribió sobre el boxeador acusado falsamente de
asesinato, encarcelado durante muchos años por portación de color, y que solía
durar también 9 minutos repitiendo apenas unos pocos versos.
El año pasado salió una película acerca de esta historia, busqué los subtítulos para ver si había alguna traducción de la canción y tampoco se consiguen en
español (parece que nadie se tomó el tiempo para hacerlo aún). La película se entiende perfectamente en portugués, aunque se toman un par de licencias para convertir el tema de 9 minutos en un film de 100, pero al menos respetan la mayor parte de la letra.
Bueno, gracias a
la gran ayuda de mi hermana Marianela y de la presión que ejercí conseguí la canción traducida. Quizás alguna
palabra del argot brasilero se escapó, así que se aceptan críticas. Ahi va el tema como fue grabado en el disco y abajo la traducción
Mestizo del Lejano
Oeste
No tenía miedo un tal Joao de Santo Cristo
Era lo que todos decían cuando se fue
Dejó detrás toda la actividad de la hacienda
Sólo para sentir en su sangre el odio que Jesús le
dio.
Cuando era chico sólo pensaba en ser bandido
Aún cuando su padre con un tiro de un soldado,
murió
Era el terror de las cercanías donde vivía
En la escuela hasta el profesor con él aprendió.
Iba a la iglesia sólo para robar el dinero
Que las viejitas colocaban en la cajita del altar
Sentía incluso que era diferente
Sentía que aquel no era su lugar.
Quería irse para ver el mar
Y las cosas que miraba en televisión
Juntó dinero para poder viajar
Por elección propia, eligió la soledad.
Besaba todas las chicas de la ciudad
De tanto jugar al médico, a los doce era profesor
A los quince, lo enviaron al reformatorio
Donde aumentó su odio ante tanto terror.
No entendía como la vida funcionaba
Discriminación por causa de su clase y su color
Estaba cansado de intentar hallar una respuesta
Y compró un pasaje, fue directo a Salvador.
Y allá cuando llegó, fue a tomar un cafecito
Y encontró un vaquero con quien hablar
Y el vaquero tenía un pasaje e iba a perder el
viaje
Pero Joao lo salvó
Decía él: “Estoy yendo a Brasilia
En este país, mejor lugar no hay
Necesito ir a visitar a mi familia
Yo soy de aquí y vos vas en mi lugar”
Y Joao aceptó su propuesta
Y en el ómnibus entró a la Meseta Central
Él se quedó asombrado con la ciudad
Saliendo de la estación de autobuses, vio las luces
de Navidad.
“Mi Dios, que ciudad más linda,
En Año Nuevo comienzo a trabajar”
Cortar madera, aprendiz de carpintero
Ganaba cien mil por mes en Taguatinga.
Un viernes fue a la zona de la ciudad
A gastar todo su dinero de niño trabajador
Y conoció mucha gente interesante
Hasta a un nieto bastardo de su bisabuelo.
Un peruano que vivía en Bolivia
Y muchas cosas que traía de allá
Su nombre era Pablo y le decía
Que un negocio iba a comenzar.
Y el Santo Cristo hasta la muerte trabajaba
Pero el dinero no le alcanzaba para alimentarse
Y escuchaba a las siete el noticiero
Que siempre decía que el ministro iba a ayudar
Pero él no quería más verso
Y decidió que, como Pablo, iba a hacer la suya
Hizo una vez más su plan santo
Y sin ser crucificado, una plantación empezó.
Luego, los locos de la ciudad supieron la novedad:
“¡Tenés buen faso ahí!”
Y Joao de Santo Cristo se convirtió en rico
Y acabó con todos los traficantes de allí.
Hizo amigos, frecuentaba el Ala Norte
E iba a fiestas de Rock, para liberarse
Pero de repente
Bajo mala influencia de dos pendejos de la ciudad
Comenzó a robar.
Al primer robo la cagó
Y pasó por el infierno por primera vez
Violencia y violación de su cuerpo
“ustedes van a ver, los voy agarrar”
Ahora Santo Cristo era bandido
Valiente y temido en el Distrito Federal
No le tenía miedo al policía
Al capitán o traficante, playboy o general.
Fue cuando conoció a una chica
Y de todos sus pecados se arrepintió
María Lúcia era una chica linda
Y Santo Cristo su corazón le prometió
Él le decía que se quería casar
Y carpintero volvió a ser
“María Lúcia por siempre te voy amar
Y un hijo con vos quiero tener”
El tiempo pasó y un día vino a la puerta
Un señor de clase alta con dinero en la mano
Y le hizo una propuesta indecorosa
Le dijo que esperaba una respuesta, una respuesta
de Joao.
“No
detono bombas en quioscos de diarios
Ni en colegios de chicos, eso no
Y no protejo al general de diez estrellas
Que está detrás de una mesa con la culata en las
manos.
Y es mejor, señor, salir de mi casa
Nunca juegue con un pisciano con ascendente en escorpio”
Pero antes de salir, con odio en la mirada, el viejo
dijo:
“Perdiste tu vida, hermano”.
“Perdiste tu vida, hermano
Perdiste tu vida, hermano
Esas palabras tocaron mi corazón
Voy a sufrir las consecuencias como un perro”
No es que Santo Cristo estaba en lo cierto
Su futuro era incierto y él no fue a trabajar
Se emborrachó y en el medio de la borrachera
Descubrió que tenía otro trabajando en su lugar.
Habló con Pablo que quería un compañero
Y también tenía dinero y quería armarse
Pablo traía contrabando de Bolivia
Y Santo Cristo revendía en Planaltina.
Pero ocurre que un tal Jeremías
Traficante muy renombrado, apareció por allá
Llegó sabiendo de los planes de Santo Cristo
Y decidió que con Joao iba a acabar.
Pero Pablo trajo una Winchester-22
Y Santo Cristo ya sabía disparar
Y decidió usar el arma sólo después
Que Jeremías comenzara a pelear.
Jeremías, marihuanero sin vergüenza
Organizó una fiesta de Rock y fue todo el mundo a
bailar
Desvirgaba jóvenes inocentes
Se decía que era creyente pero no sabía rezar.
Y Santo Cristo hacía mucho que no iba para su casa
Y la nostalgia comenzó a incrementar
“voy y no me importa, voy a ver a María Lúcia
Ya es momento de casarse”
Llegando a casa entonces lloró
Y al infierno fue por segunda vez
Con María Lúcia, Jeremías se casó
Y un hijo él le dio.
Santo Cristo era solo odio por dentro
Y entonces a Jeremías lo retó a un duelo y lo llamó
“A la mañana a las dos en Ceilandia
Enfrente del lote 14 y para allá voy.
Y podes elegir tus armas
Que acabo mismo con vos, cerdo traidor
Y mato también a María Lúcia
Aquella chica falsa por quien juré mi amor”.
Y santo Cristo no sabía qué hacer
Cuando vio un reportero en la televisión
Que dio la noticia del duelo en la TV
Diciendo la hora y el lugar y la razón.
El sábado entonces, a las dos,
Todo el pueblo sin demora fue sólo para asistir
allá
El hombre le tiró por la espalda
Y le acertó a Santo Cristo, comenzó a sonreír.
Sintiendo la sangre en la garganta
Joao miró a los jueces y vio al pueblo aplaudir
Y miró la heladería y por las cámaras
La gente de la TV que filmaba todo allí.
Y recordó cuando era chico
Y de todo lo que vivió hasta ahí
Y cuando se decidió a entrar en este baile
“el vía crucis se volvió circo, estoy aquí”
Y en eso el sol le cegó los ojos
Y entonces María Lúcia lo reconoció
Ella traía una Winchester-22
Un arma que su primo Pablo le dio.
“Jeremías, soy un hombre, cosa que vos no
Y no disparo por la espalda, no
Mira para acá hijo de puta, sin vergüenza
Pon una ojeada en mi sangre y ven a sentir tu
perdón”
Y Santo Cristo con la Winchester-22
Dio cinco tiros al bandido traidor
María Lúcia se arrepintió después
Y murió junto con Joao, su protector.
Y el pueblo declaraba que Joao de Santo Cristo
Era santo porque sabía morir
Y la alta burguesía de la ciudad
No acreditó la historia que miraba por TV.
Y Joao no consiguió lo que quería
Cuando vino a Brasilia con el diablo en su ser
Él quería hablarle al Presidente
Para ayudar a toda esa gente que sólo sabe
¡Sufrir!
La versión del unplugged para MTV es buena, así que acá dejo
un video donde se mezclan imágenes de la banda en esa actuación con escenas del
film estrenado el año pasado.
La versión que más me gusta, más poderosa, con la gente agitándola y todavía con el bajista:
Pronto una reseña de los ocho temas restantes que contiene este disco de la mejor banda brasilera, la que a pesar de su propia historia, cultura e idiosincrasia, conecta conmigo (anacrónico, distante y extranjero) y que se convirtió en una Pasión en el sentido más profundo de esta palabra.