"También ríen en los charcos los inmundos renacuajos cuando rozan el plumaje de algún cóndor que cayó" - Mis harapos (canción de algún García)

sábado, 29 de junio de 2013

Arcoiris que suelo escuchar

Generadores de leyendas, portadores de augurios, fenómeno sobrecogedor. La mezcla de rayos de luz con la propagación de ondas de sonido en un momento determinado no nos puede fallar. 



Que mejor banda para arrancar esta selección de temas sobre arcoíris que la mismísima Rainbow. Se forma a partir del alejamiento de Ritchie Blackmore de Deep Purple por discrepancias sobre la orientación musical que se había tomado. Su primer disco (una joya de punta a punta) se llamó Ritchie Blackmore´s Rainbow y ya desde la tapa nos introduce en el nuevo rumbo elegido: un oscuro castillo medieval en la cima de una colina que sobrepasa las nubes hasta alcanzar un arcoíris. Así es como en esta balada, el cuarto tema del disco, nos invitan a “agarrar el arcoíris” para realizar un maravilloso viaje donde se van a lucir Blackmore pero también la cálida voz de Ronnie James Dio. Como dice un viejo amigo ¡Long Live Rock And Roll! \m/



Ya con el arcoíris en nuestro poder nos ponemos un poco psicodélicos con “She is like a Rainbow” del disco Their Satanic Majesties Request de Rolling Stones. Recordemos que este disco conceptual fue la respuesta de los Stones al duro momento que estaban pasando en cuanto a ventas y críticas, y decidieron probar con la psicodelia (los Beatles ya habían revolucionado el mundo con su Sgt. Pepper´s). Lamentablemente el resultado de sus Majestades Satánicas no le llega ni a los talones al de los Fab-Four, pero dejó un puñado de canciones memorables entre las que se encuentra esta balada que incluye un mellotrón y un muy joven John Paul Jones (futuro bajista de una bandita llamada... Led Zeppelin).



 Para seguir con las chicas y los arcoíris tenemos “She talks to Rainbows” de los Ramones del disco ¡Adiós Amigos!, que deja en claro cuál sería el ritmo (mucho más relajado) que seguiría Joey Ramone como solista y que en el final de la banda llegaba con la voz un tanto vencida.


  
Y en esta tricota de temas sobre muchachas llega Swlabr. ¿Qué demonios significa eso? Pues como cualquier hijo de vecino sabe, las siglas de “She Was Like a Bearded Rainbow” algo así como “ella era como un arcoíris barbudo”. Tema interpretado por Cream donde Clapton mantiene un riff de guitarra corrosivo y tajante tan sesentoso y psicodélico como la letra: una mujer que constantemente va y viene de una relación y que, a pesar de que parece perfecta es tan defectuosa como un arcoíris con barba. Psicodelia más una pizca de humor sano es igual a Cream.



 Cambiamos un poco el ritmo y nos disponemos a montar el arcoíris que nace en Jamaica y describe  una parábola de colores acerca de dónde queda nuestro hogar y dónde la Tierra Prometida. Bob Marley llega con esta grabación (cuya base fue luego “Roots, Rock, Reggae”) y que se encontró en la oscuridad durante una década. Si bien no es muy sofisticada, es un fiel registro de la atmósfera que era capaz de crear este muchachito con una caja de ritmos. Un cover del tema nos permite transportar la primera frase a cualquier situación… Aquí y ahora “¡Hey Mr. Newton!” creo que podría funcionar.



Y venimos para estos lares con la banda de El Palomar, nada más y nada menos que Arco Iris (con Santaolalla a la cabeza). Grupo fundacional del rock argento que se destacó por la fusión de ritmos y sus aires folklóricos. El tema elegido es “Quiero llegar”… y la letra bien podría adaptarse a un viaje en arcoíris.



Rainbow es un tema de los Ratones Paranoicos que se encuentra en el disco de inéditos Raros Ratones. Grabaciones de temas viejos que según su productor “sonaban demasiado frescos como para quedar en un oscuro archivo de cintas”. Fantasma o no, va de Rainbow a Juanse...



Nos ponemos un tanto heavy con el clásico de Rata Blanca “Guerrero del Arcoiris”. Un tema de tono ecologista dedicado a los luchadores de Greenpeace, aquellos que (como dice una profecía indígena) cuando el mundo esté agonizando llegarán para salvarlo. El video original lo explica bien...Corre cinta.



 Como si fuera un espectro de luz volvemos a encontrarnos con Ronnie James Dio y su “Rainbow in the Dark”, canción que quizás remite a su etapa en la banda de Blackmore. El cantante no estaba muy conforme luego de la grabación porque consideraba que sonaba a “música pop” pero que por suerte ha sobrevivido (la leyenda cuenta que tomó un cuchillo e intentó destruir la cinta y los otros miembros de la banda lo convencieron de que no lo hiciera).



Y como un arcoíris doble (aquel que es como la figurita difícil de los arcoíris) volvemos a encontrar ya en el fin de este viaje a los eternos Rolling Stones. En su “Blinded by Rainbows” de Voodoo Lounge, Jagger nos hace mil preguntas acerca de nuestra conciencia y nos da tan sólo una respuesta: estamos cegados por arcoíris, arcoíris que sin lugar a dudas se hace vivible en el estribillo.



A modo de bonus track y como cofre de oro al final del recorrido va un instrumental. De la infinidad de versiones del famoso tema del film El Mago de Oz (de 1939) y que inmortalizó a la pequeña Judy Garland, la versión que prefiero es la de Chris Impellitieri, sin letra y con todo el espíritu rockero nos invita a estar sobre el arco de colores.



Dicen que cuando alguien mira un arcoiris, lo que está viendo en realidad es SU propio arcoíris. Ya que ve la luz dispersada por ciertas gotas de lluvia. Otra persona que se encuentre a su lado verá luz dispersada por OTRAS gotas. Además de las sensaciones que percibe cada uno.

Creo que con la música sucede lo mismo. Siempre dependerá del momento, el lugar y de la historia de quien la escucha. Este fue UNO de los espectros de música, este fue UN arcoíris.

domingo, 16 de junio de 2013

Antes de Cadillacs: Xenozoic Tales

La aparición del video juego Cadillacs y Dinosaurios sorprendió a incautos adictos al arcade en 1992. Como resultado de su éxito mundial dio nacimiento a una serie animada de T.V. con el mismo nombre en 1993. Pero lo que muchos de estos incautos adictos no sabían es que la historia de este nacimiento había comenzado unos años antes con un comic creado por Mark Schultz llamado Xenozoic Tales. Algo así como un Antiguo Testamento de esta historia.



En 1986 apareció una primera historieta titulada “Xenozoic!” en la cual ya quedarían definidos los personajes y escenarios: un futuro apocalíptico donde las civilizaciones actuales han desaparecido y los humanos sobrevivientes (escondidos durante medio milenio) viven en pequeñas tribus, con tecnologías del siglo XX y en constante confrontación con animales y plantas de todas las épocas que han evolucionado o revivido sin una razón aparente. En este enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo, entre el futuro y el pasado, entre cadillacs y dinosaurios, se dará esta novedosa historia.
Atenti al dato: Jurassic Park, novela esencial de la "dinomanía" se publicó cuatro años más tarde. ¡Punto para nuestro Mark!

Lo sobresaliente del comic es que estas nuevas formas de vida no se perciben como una amenaza (al menos no constante), sino que la historia presenta un tono ecologista y se intenta mostrar a una humanidad integrada al nuevo ecosistema.

Jack Tenrec es un mecánico-chamán de la vieja estirpe que vive en un taller de la Ciudad del Mar (Nueva York) y que intenta proteger el medio ambiente manteniendo a raya a los criminales, políticos malintencionados, científicos locos y cazadores furtivos. Una especie de Bono del siglo XXVI... pero sin gafas.
La llegada de la atractiva embajadora de la ciudad de Wassoon (Washington), Hannah Dundee, propiciará nuevas aventuras, tensiones sexuales, discusiones sobre tecnología y sobre el destino del ser humano. Ella representa el espíritu científico, es una mente mucho más racional que Tenrec y está siempre buscando soluciones en el pasado, representado por la biblioteca prohibida.
Entre los personajes secundarios tenemos a Remfro Rynchus, un pequeño hombrecito estudioso del mundo xenozoico, el ingeniero Mustapha Cairo, la atractiva Dahlgren o Lord llego tarde a esta historia Balclutha.
Creo que los personajes más flojos (y que no aportaron mucho a la historia) son los Grith, ya que generan un contraste demasiado irreal frente a la evolución posible de otras especies terrenales. Parecen importados de otro mundo... como si Alf apareciera en un capítulo de Blanco y Negro.
Además de la descripción de personalidades complejas, Schultz recrea el paisaje como escenario de sus tramas una amalgama de ciudades derruidas, gigantescos espacios abiertos, vegetación hiperdimensionada.


Si bien la historia tiene un hilo conductor, cada uno de las aventuras suele ser autoconclusiva. Aunque por el final del comic comienzan a aparecer los "continuará...", que se mantendrán definitivos ya que Xenozoic Tales nunca llegó a una conclusión. Incluso 20 años después los fanáticos aún depositan esperanzas en que su creador lo retome y se decida a darle una definición a la historia.

En los dibujos de Schultz se percibe la influencia de historietistas clásicos como Al Williamson, Wally Wood, Will Eisner, Alex Raymond, Hal Foster o las pinturas de Frank Frazetta. Lo que le da el toque añejo además es la ausencia cromática que basa su impacto en lo expresivo y los detalles de las imágenes en blanco y negro.

 A lo largo del cómic se puede apreciar una evolución en los gráficos. Pero debido a lo elaborado de sus dibujos (casi con el detallismo de un grabador) Schultz es considerado un artista lento: invirtió cinco años en la elaboración de sus doce primeros episodios y cuatro años más en los últimos dos. Cerca de 300 páginas en nueve años. Quizás este fue el motivo por el cual se canceló la saga justo cuando la técnica de su creador se encontraba en su mejor momento.
En la estructura narrativa también se percibe una evolución. En un principio los guiones están repletos de textos de apoyo necesarios para la comprensión de una historia que exige información complementaria y llegando ya a los últimos números del cómic aparecen más frases cortas, diálogos con doble sentidos y con tendencia a aforismos.
También evoluciona la relación erótica Jack-Hannah, y la figura de nuestra “good girl” (eufemismo para no llamarla buena mina), la embajadora Dundee va a ir mejorando en cada número, con referencias a otras good girls: Sheena, Dale Arden y Phantom Lady entre otras.


Las influencias literarias van de Julio Verne a Arthur Conan Doyle y de Burroughs a Isaac Asimov. En cuanto a lo cinematográfico, Schultz parece ser influenciado por el mundo apocalíptico descripto en Mad Max, por los filmes de Howard Hawks y por las películas clase B sobre dinosaurios.
También se percibe que Schultz se documenta extremadamente bien, como denota la influencia de las pinturas de cuadros prehistóricos de Charles R. Knight, y siguiendo de cerca los últimos descubrimientos paleontólogos. También la meticulosidad en la realización de fauna extinta o el realismo de sus vistosos cadillacs (que nos hace verlos como los dinosaurios del automovilismo), el detalle de las vestimentas, las armas, los edificios y, creo habérselos comentado: las atractivas figuras femeninas.

En definitiva Xenozoic Tales es considerado un cómic alternativo, ya que se mantuvo ajeno a los típicos formatos, a los plazos de entrega y con estéticas diferentes al vanguardismo reinante en la época, convirtiéndose en inclasificable y en una obra de arte de culto.

Hoy en día se fían los 15 tomos ahí... mañana tal vez no
http://buenoscomic.blogspot.com.ar/2012/09/xenozoic-tales-cadillacs-dinosaurios.html